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VULNERABILIDAD, FORTALEZA Y CREATIVIDAD BROTAN DE LA MISMA FUENTE

Esta semana tuve un encuentro mágico con una mujer de una belleza interior extraordinaria, que desde la primera vez que la vi me pareció un hada. Sólo que esta vez estaba atravesando por un proceso doloroso que la confrontaba con su vulnerabilidad, su esencia femenina, su dolor ancestral, sus miedos. Era imposible no ver retratada allí también mi propia vulnerabilidad y la de la humanidad entera, pero particularmente la femenina; toda la confusión que bulle en nuestro ser cuando lo asumimos como debilidad, dolor o vergüenza por no ser perfectos. La tendencia generalizada es tratar de evitar esas emociones “negativas”, rechazándolas socialmente y endureciéndonos en lo personal.

Sin embargo, como bien dice  Brené Brown, autora de El poder de la vulnerabilidad, ésta no sólo tiene que ver con el miedo, la vergüenza, sentirnos indignos de amor y atención; también es fuente de amor, alegría, creatividad, sentido de pertenencia… Sigue leyendo


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Madiba, siempre serás mi inspiración.

Anoche viendo otra vez esa gran producción cinematográfica que es INVICTUS sentí la necesidad de  compartir algunas reflexiones sobre uno de los personajes que más me han inspirado en la vida; me refiero a ese gran líder al que el mundo entero le rende honores en estos días: NELSON MANDELA, MADIBA.

Mientras transcurría la película trataba de explicar a mi hijo adolescente lo que fue el apartheid, porque más allá de saber que estuvo 27 años en prisión, creo que es fundamental comprender la dimensión que alcanzó la segregación sistemática y legalizada que sufrió Sudáfrica durante siglos y hasta hace poco más de veinte años, para poder asimilar la grandeza de ese excepcional ser humano y gran estadista. Recuerdo que siendo estudiante de Relaciones Internacionales me inscribí en un Seminario de Africa para entender mejor lo que sucedía en ese continente. La discriminación implantada por la minoría blanca ejercía el monopolio del poder político, económico y militar, y no sólo restringía el uso del transporte público o las zonas en las que podían vivir los negros y los de otras razas distintas a los afrikáners, sino que también limitaba su acceso a la educación, sus derechos políticos y económicos, además de no considerarles siquiera como ciudadanos sudafricanos. Compartí con otros compañeros la indignación por ese oprobio contra tantos millones de personas y particularmente el asesinato de 69 manifestantes pacíficos por parte de la policía en 1961; suceso que llevó al movimiento de Mandela (el Congreso Nacional Africano) que proclamaba la no violencia, a optar por la insurrección armada. Me impresionó entonces que en su defensa cuando le enjuiciaron dijo que había luchado contra la dominación blanca pero también contra la dominación negra, y estaba dispuesto a morir por su ideal de una sociedad libre democrática, donde todos pudieran vivir en armonía. Su condena a cadena perpetua y trabajos forzados no le envileció, por el contrario le permitió continuar formándose y le consolidó como líder mundial reforzando sus capacidades innatas para la negociación.

Mandela pudo fácilmente salir de la prisión predicando la venganza pero en cambio optó por gobernar para todos, incluyendo  esa minoría blanca a la que sus seguidores hubieran aplastado inmediatamente. Como bien se aprecia en la película sus compañeros de partido (al que por cierto le habían arrebatado el triunfo electoral dos veces) no comprendían su posición después de tantas atrocidades sufridas. Madiba había tomado conciencia de que no podría hacer progresar su país si permitía que se desatara la espiral de violencia. Era necesario que todos remasen en la misma dirección y por ello se empeñó en moderar el resentimiento de sus propios seguidores, en desmontar todo el sistema legal para instaurar un estado de derecho y demostrar que los temores de los blancos a una venganza eran infundados. Por ello formó un gobierno de unidad desde la profunda convicción que muestra INVIVTUS cuando el protagonista señala que ha pasado parte de sus días de prisión estudiando y conociendo a su enemigo político, aprendiendo su lengua y su cultura, leyendo su poesía… Por eso evitó que se humillase a los blancos como pretendían muchos y se dedicó a constituirse en ejemplo de tolerancia y respeto por la diversidad. Se dedicó a negociar con un bando y con otro para lograr esa ansiada convivencia. Al finalizar su gobierno unos y otros le criticaron por no haber disminuido significativamente la desigualdad y la inseguridad entre otros tantos problemas, pero le reconocen que estableció las bases de la nueva nación, que no es tarea menor. Además no se aferró al poder, aunque aún gozaba de amplia popularidad se negó a lanzarse a la reelección prefiriendo que se eligiera a otro líder democráticamente y dedicarse entonces a abogar por la paz en otros países en conflicto.

Otra de las cualidades que más he admirado de Madiba es el de motivar a sus colaboradores a ser cada vez mejores. Ese es precisamente uno de los aspectos que me resultan más hermosos de la película, cuando Mandela le pregunta al capitán del equipo de Rugby cómo logra que sus compañeros sean mejores de lo que ellos mismos creen que son. Mandela comparte luego con el capitán del equipo el poema de William E. Henley que le había servido de inspiración a él en la cárcel: Invictus ¡Eso para mí es ser un verdadero líder! Alguien que te conduce a desarrollar todo tu potencial, que te revela tus potencialidades y te anima a materializar tus sueños. Esa fue la tarea a la que Madiba dedicó tanto esfuerzo, inspirar a sus compatriotas y al resto del mundo para que fuesen más allá de lo que ellos mismos se consideraban capaces, sin importar las circunstancias, sin desmayar, superando cualquier adversidad, como lo hizo él, para lograr lo que muchos consideraban imposible.  ¡Por eso siempre serás mi inspiración!!!

INVICTUS

(William E. Henley).

En la noche que me envuelve, 

negra, como pozo insondable,

doy gracias al Dios que fuere,

por mi alma inconquistable.

 

En las garras de las circunstancias

no he gemido, ni llorado,

Ante las puñaladas del azar,

si bien he sangrado jamás me he postrado.

 

Más allá  de   este lugar de ira y llantos

acecha la oscuridad su horror.

 

No obstante, la amenza de los años me halla

Y me hallará, sin temor.

 

Ya no importa cuan recto haya sido el camino

Ni cuantos castigos lleve a la espalda:

Soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma.


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APRENDIENDO A SUPERAR LOS OBSTÁCULOS

Tenía la intención de escribir sobre otro tema pero una puerta que se ha cerrado a uno de los proyectos más hermosos, completos y trascendentes que se han presentado en El club de los Sueños Creativos me impulsa a compartir algunas reflexiones sobre los obstáculos, retrocesos e incluso eso que llamamos fracaso y al que damos una connotación tan negativa en nuestra sociedad.

obstáculosEn primer lugar, es preciso reconocer que por muy duro, decepcionante o descorazonador que pueda resultar el recibir un no por respuesta, el encontrar un gran obstáculo en el camino, un inconveniente o retroceso o sencillamente fracasar son opciones entre todas las alternativas posibles. Lo que pasa es que en general no nos preparamos para esos escenarios.  El miedo a fracasar puede ser tal que nos lleve a paralizarnos, a ni siquiera darnos la oportunidad de intentar; cuando en realidad lo que necesitamos es aceptar el miedo, tomar nota de las implicaciones de nuestro proyecto y de los riesgos de los que nos advierte nuestro miedo, tomar nuestras precauciones y encaminarnos hacia nuestras meta. Cuando uno se atreve a dar pasos para hacer realidad un sueño se arriesga, y las cosas pueden salir bien o no tanto. Ese es el costo de ser creativos, de querer innovar. Tratándose de un emprendimiento social con unas dimensiones nada desdeñables como es el caso al que nos referimos, los riesgos son aún mayores. 

Steve Pavlina, un experto en desarrollo personal por experiencia propia, recomienda  fallar a propósito para aprender y entrenarse a gestionar el fracaso. Sugiere embarcarse en iniciativas donde el fracaso sea lo más probable, siempre y cuando no tenga consecuencias negativas para otras personas o sea trascendental para nosotros.  Pone como ejemplo aprender algo para lo cual no tenemos talento o pedir un aumento de sueldo sabiendo que no nos lo van a dar. Ello permitirá conocer nuestros límites y reacciones, extraer lecciones, obtener avances parciales.

Una de las cosas fundamentales en este momento es Sigue leyendo