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GRATITUD Y MAS GRATITUD, SIN RESIGNARNOS…

La verdad es que el tema de la GRATITUD se ha vuelto recurrente en mis reflexiones de inicio de año nuevo. Hace poco leía lo que escribí el año pasado y lo podría suscribir con apenas algunas enmiendas (las referidas al deterioro de la situación de Venezuela que lamentablemente ha llegado a niveles insospechados, tanto en lo económico como lo político y social para convertirse en una crisis humanitaria de proporciones descomunales). Seguramente los venezolanos tanto como los sirios, los iraníes, los subsaharianos, entre otros estén agradecidos por lo poco o mucho que tengan pero aspiran a lograr cambios, libertad, progreso…  Hay agradecimiento también por lo alcanzado durante todo el recorrido del año que ha finalizado, por los momentos compartidos, por los atardeceres contemplados.

Sin embargo, en estos días conversaba con una amiga a propósito de la gratitud sin conformismo porque ella apuntaba que pareciera que al abrigar agradecimiento en nuestros corazones tenemos que resignarnos o conformarnos con lo que hemos alcanzado, o que se es demasiado ambicioso si se aspira a más, habiendo tantas carencias en el mundo. Coincidíamos en que se puede agradecer y al mismo tiempo aspirar a progresar, es humano, es natural. Un agua que corre viva es saludable, no la estancada.

La gratitud comienza por honrar la vida con la conciencia del precioso regalo que implica; y cada quien puede ir enumerando las miles de bendiciones que tenemos en nuestras vidas si se toma conciencia de las pequeñas cosas que muchas veces pasan desapercibidas y sin embargo son tan importantes… Esenciales en realidad. De allí que Louie Schwartzberg en su magnifico vídeo se refiera a la gratitud como La felicidad revelada. No obstante, ese  agradecimiento es en realidad el primer peldaño para avanzar en nuestras metas o aspiraciones.

Lo más duro es dar gracias por los retos, las caídas, los errores, los fracasos, los duelos… Pero igualmente necesario buscar iluminar nuestras vidas con la luz de la gratitud para movernos hacia la superación de las lecciones y poder así emprender un sendero que nos ofrezca otras perspectivas. Cada aspiración, cada sueño es una estrella que brilla en nuestro cielo personal y si logramos atravesar el miedo, las dudas, si confiamos en la bondad de la vida podemos alcanzar cada una de ellas. Si en algunos casos parece más complejo no deja de ser necesario abrigar la esperanza de que así sea.


La imagen es una pintura de Melina del Mar “Gratitud”