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5 CLAVES PARA REPOTENCIAR NUESTRA VITALIDAD.

La primavera es un momento perfecto para dejarnos contagiar por la energía fresca y amable de la naturaleza. Es una época en la que las condiciones climáticas nos invitan a reactivar nuestra actividad física, disfrutar de la naturaleza, renovar nuestra alimentación, revisar nuestras prioridades y poner el auto-cuidado en primer lugar.

En realidad, no se trata de egoísmo sino de una necesidad impostergable. Si no cuidamos de nosotr@s mism@s no estaremos en condiciones de ser productiv@s, cuidar de ninguna otra persona o personita, ni vivir plenamente. Todo comienza con nuestro bienestar físico y mental.  

Las mujeres tenemos la tendencia a ubicar las necesidades de los demás al principio de la lista de prioridades. Mientras tanto, vamos postergando nuestros propios asuntos. Incluso algunos importantes, esos que pueden repercutir negativamente en nuestra salud.

Hay pequeñas cosas que podemos hacer para cuidarnos, para repotenciar nuestra vitalidad y que no tienen que representar un gran cambio. Es cierto que los cambios pueden ser positivos, pero otras veces generan resistencias, consciente o inconscientemente.

Así que nos vamos a plantear algunos gestos amables hacia nosotr@s mism@s que podemos ir incrementando en la medida que los resultados nos animen a continuar por ese camino.

Veamos:

  1. Traer las energías de la primavera a nuestro plato (o vaso!!! ;))

Seguramente estarás pensando en dietas, pero no me refiero a eso. Es simplemente aprovechar las frutas y verduras de estación para diversificar y enriquecer nuestra alimentación. Y por supuesto, tener en cuenta lo que le hace bien a nuestro cuerpo. Si ya tienes en mente que quieres reducir la ingesta de azucares o carbohidratos, entonces ¡aprovecha el momento!

La primavera es perfecta para prepararnos unos deliciosos zumos de frutas y verduras que además son revitalizantes. Así mismo, podemos disfrutar de los productos de temporada y mejor aún beneficiarnos de sus fito-nutrientes

Es decir, esos componentes de las plantas que nutren nuestro organismo, tienen propiedades antioxidantes y anti-inflamatorias, protegen nuestro sistema nervioso, refuerzan el sistema inmunológico y regulan nuestras hormonas, entre otros beneficios.

Las alcachofas, por ejemplo, son geniales para depurar el hígado; las zanahorias para preparar la piel para el verano; y las fresas para aportar hierro. En este artículo de Cuerpo Mente puedes ver en detalle sus bondades y las de otras opciones de temporada.

En cualquier caso, es importante también, tomar en consideración la etapa en la que te encuentras o tus condiciones de base para saber lo que tu fisiología necesita.

2. ¡Las plantas necesitan agua y nuestro cuerpo también!

Tomar agua es crucial porque tres cuartas partes de nuestro cuerpo están constituidas por este preciado líquido. Necesitamos hidratarnos constantemente para mantener el correcto funcionamiento de nuestros órganos.

Se recomienda que al menos litro y medio, otros expertos hablan de dos, algunos dicen que depende de que seamos hombres o mujeres necesitaremos más. Las infusiones también cuentan, y son perfectas para hidratarnos mientras aprovechamos los beneficios de las plantas.

También tenemos que tomar en consideración el momento vital que vivimos. Si estás amamantando necesitarás más líquidos y que sean ricos en vitaminas y minerales. Si eres deportista igualmente tendrás que cuidar no sólo de tomar mucha agua sino de recuperar las sales también.

3. Necesitamos mantenernos activ@s

Estos días primaverales nos invitan a activarnos, y eso ya nos ayuda a sentirnos mejor. Aprovechando los días soleados podemos tratar de caminar un poco más de lo usual, no sólo porque eso quema calorías sino también para mover las articulaciones y músculos para que trabajen en armonía.

Comenzamos a revitalizarnos como la naturaleza y las vitaminas del sol suave de estos días nos permiten asimilar la vitamina D. Por otra parte, ese contacto con la naturaleza es relajante, despeja la mente y permite que al retomar las actividades seamos más creativ@s y productiv@s.

En los días de lluvia podemos movernos un poco en casa o en el gimnasio. Hacer unas asanas de yoga o unos ejercicios de Chi Kung puede ser una actividad exterior o interior. Hay quien prefiere una bici estática en caso de lluvia o ir al gimnasio y aprovechar las máquinas, hacer pilates, zumba o danza. Hay para todos los gustos, lo importante es que si no tienes el hábito lo vayas introduciendo poco a poco, aunque sean 15 o 20 minutos.

En el caso particular de la mujer, existen movimientos específicos como los del Chi Kung de la Mujer los cuales revitalizan la energía, al tiempo que contribuyen al equilibrio del sistema endocrino y el sistema nervioso, trabajar el suelo pélvico y dar flexibilidad a la columna y las articulaciones. Pero sobre todo, sentirnos radiantes y disfrutar cada etapa que vivimos.  

4. Reponer energías durmiendo profundamente.

Dormir 7 u 8 horas parece ser el tiempo ideal para lograr un buen descanso. Un estudio publicado por la Asociación Americana del Corazón destaca la necesidad de dormir lo suficiente. Según las investigaciones la falta de un descanso profundo por las noches está vinculado con problemas cardiovasculares y con todas las causas de mortalidad.

Necesitamos recuperar la energía, recargar las baterías y permitir que las  células se regeneren. Para ello es importante que el espacio donde vamos a dormir esté en total oscuridad para propiciar un sueño profundo.

Evitar utilizar el móvil un buen rato antes de dormir (1 hora idealmente). El simple hecho de estar un rato frente a las pantallas antes de dormir tendría un efecto disruptivo porque esa luz afecta nuestros ritmos circadianos, es  decir ese ciclo de vigilia y sueño que se sincroniza con otros procesos biológicos del cuerpo.

Tampoco es bueno dejarlo en la mesa de noche o cerca de la cama. En primer lugar, por las radiaciones que emiten; aunque existen quienes dudan de que sean realmente radiaciones dañinas para la salud. Y en segundo lugar porque te hace estar en estado de alerta, pendiente de que pueda entrar un nuevo mensaje.

5. Aprovechar el poder del “spiritual fitness”

Seguramente habrás escuchado hablar de Hildegarda de Bingen, una abadesa que en el siglo XII ya planteaba un enfoque holístico de la salud y podríamos decir que fue incluso precursora del movimiento ambientalista.

El Dr Wighard Strelow, quien difunde sus enseñanzas, recuerda que ella consideraba que el alma nutre todo el organismo y lo regenera. Nos  conecta con el universo y nos ayuda a estar más felices. En su opinión todas las enfermedades tenían una correlación con una emoción o comportamiento que empañaba el alma, siendo necesario trabajar en la virtud correspondiente para recuperar la salud.  

Para ello, Hildegarda de Binguen sugería ejercitarse espiritualmente. Dependiendo de las creencias de cada quien o de lo que le funcione a cada persona,  ello se traduce en dedicar unos minutos al día a alimentar el alma, a aquietar nuestra mente, a despojarnos de los miedos, la rabia o la ansiedad.

Orar, meditar o practicar mindfulness son algunas de las vías que podemos utilizar para aquietar la mente y dejar que se exprese el alma. Aunque algunos encontrarán esa serenidad o relajación en tejer, pintar, cantar o tocar un instrumento.

En conclusión, con un poco de atención y unos gestos amables hacia nuestro cuerpo y nuestro  espíritu, podemos incrementar nuestra vitalidad, la salud física y mental, y sentirnos radiantes. Sólo tenemos que incluir este cuidado hacia nosotr@s mism@s en la lista de prioridades. Sólo unos minutos bastan.

Evidentemente si los ejercicios, el alimento y los hábitos se adaptan a las necesidades y fisiología de cada persona en cada etapa de su vida o de su ciclo, los resultados serán mejores.

Si te interesa conocer lo que propone el Chi Kung de la Mujer en cuanto a ejercicios, masajes y visualizaciones, pronto tendremos la oportunidad de hacerlo en Pamplona. A finales de mayo viene desde Francia una de sus más experimentadas maestras: Raymonde Mayer. Ella es profesora de Tai Chi y Chi Kung, ha estudiado en París y en China, y se formó con la propia creadora de esta serie de ejercicios especialmente diseñados para la salud femenina, Madame Lui.

Esta práctica puede ayudarte a superar molestias menstruales, mejorar la circulación energética de tus órganos femeninos, flexibilizar tu columna y tu pelvis, aprendiendo mientras conoces mejor el funcionamiento de tu cuerpo para fluir y desplegar todo su esplendor. También ayuda mucho con la gestión de las emociones.

Si en cambio, en lo que necesitas es liberarte del stress u otras emociones, mi querida amiga Ana Barea, profesora de Yoga, Mindfullness y psicoterapeuta Hakomi, puede ayudarte. Ella ofrece un curso para vivir sin ansiedad, estrés, y miedo a principios de mayo en su centro, ubicado en el valle del Baztán. En el enlace tienes todos los detalles.

Aprovechemos pues esta energía maravillosa de la Primavera para revitalizarnos y también liberarnos de eso que ya no nos sirve. Pequeños pasos, pequeños gestos pueden guiarnos hacia nuestra plenitud.

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El hermoso calendario en la foto de Raymonde es de @EquilibrioEnFemenino