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LA PRIMAVERA ES PERFECTA PARA LOS ZUMOS VERDEs

Estos días de luz primaveral en el hemisferio norte son hermosos. Le contagian a uno la energía del florecer. Aunque en Pamplona siempre viene bien una bebida caliente por las noches, la temperatura en estos momentos es ideal para uno de esos zumos verdes cuyo efecto nutritivo, desintoxicante y alcalinizante les ha hecho tan populares. Además, permiten Sigue leyendo

Y ESTE FIN DE SEMANA A VALENCIA, A SUMERGIRNOS EN LA FEMINIDAD CONSCIENTE

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  • Y ESTE FIN DE SEMANA A VALENCIA, A SUMERGIRNOS EN LA FEMINIDAD CONSCIENTE

No siempre los desafíos de la vida moderna nos permiten vivir plenamente nuestra naturaleza cíclica, pero es importante aceptar esa esencia e integrarla -en la medida de lo posible- en nuestra cotidianidad a fin de sacar el mayor provecho del potencial que subyace bajo la errada concepción de unos pocos días molestos cada mes.  El ciclo es mucho más, implica picos de energía, capacidad de concentración unas veces, de gestión otras, también claridad para comprender complejidades o para acceder a la misteriosa intuición.

Además, ello contribuye a que la sociedad aprenda a respetar los ritmos que tienen los ciclos de la naturaleza, tan alterados actualmente por nuestras actividades económicas y de toda índole, que han generado crisis económicas, ambientales, políticas y  sociales. Por otra parte, se revalorizan también algunas cualidades tan necesarias para superar estas complejas situaciones como la escucha, el cuidado de todos, la intuición, la conciliación, la integración de la perspectiva ciclica, en vez del monólogo, el individualismo, la razón o la imposición, por sólo citar algunos ejemplos. Aprender a surfear por esos ciclos y aprovechar las potencialidades que encierran nos permite avanzar de manera más efectiva hacia el logro de nuestros objetivos. Creo que de hecho, esto debería ser parte de cualquier formación sobre emprendimiento femenino y tomarse en cuenta para diseñar estrategias de innovación. Ya tenemos interesantes y esperanzadores ejemplos en iniciativas relativas a la economía cíclica y a la economía social, como hemos comentado alguna vez acá. Por ahora, nos centramos en el cambio personal.


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RECORDANDO A LA ABUELA MARGARITA EN EL DIA DE LA TIERRA

En esta fecha en la cual tantas cosas se han escrito sobre la Tierra, los diversos aspectos que abarca la crisis ambiental, el altísimo costo que tiene adaptarnos a los cambios que estamos ocasionando al clima e incluso del costo de no hacer nada (que es otra opción), etc; yo quisiera compartir una entrevista que le hicieron el año pasado a la Abuela Margarita porque creo que en palabras muy simples ella transmite parte de esa sabiduría ancestral que radica en tener conciencia del vínculo que tenemos con nuestra madre tierra, de la que recibimos tantos servicios y recursos; del espíritu de gratitud cuando nos pide honrarla y del rol de la mujer en este contexto. Palabras sencillas para un mensaje claro y trascendente que pueden quizás ser más adecuadas que una disertación sobre las similitudes entre la invisibilidad de la mujer y la naturaleza, las diversas perspectivas dentro del ecofeminismo o el inmenso poder interior que puede recuperar la mujer reconectándose con su propia naturaleza. ¡Tenemos tanto que aprender!


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CONJUGANDO AMBOS LADOS DEL CEREBRO EN LA MANERA DE EMPRENDER

Casi sin darnos cuenta y más allá de fórmulas y convencionalismos sobre lo que hay que hacer para emprender con éxito, en el Club de los Sueños Creativos estamos conjugando cualidades y habilidades distintas en la manera de avanzar en la construcción de nuestros sueños, aportando a lo que podría ser un modelo más armónico de emprender.

 En primer lugar, comenzamos por buscar dentro de nosotr@s mism@s esa esencia que nos define, que nos impulsa a ser lo que somos, atendiendo esos valores intrínsecos, esa motivación que nos hace poner cada día un granito de arena en la construcción de nuestros sueños. Esa exploración nos llevó a definir qué queremos hacer con esas habilidades o aptitudes innatas en pro de nuestro bienestar personal o como diría Ken Robinson descubrir nuestro elemento, hacer lo que nos apasiona o bien convertirlo en una manera de “ganarnos” la vida (aunque en realidad la vida misma sea un regalo que recibimos hace tiempo!!!).

Entonces llovieron las ideas, unas nuevas, otras recicladas, pero en fin hubo mucha inspiración y cada quien plasmó de manera creativa hacia donde enfilaría su energía en los meses siguientes que nos propusimos compartir. Ese sólo ejercicio dio mucho de sí y al ver la forma que tomó nuestra idea dejando que nuestro lado derecho del cerebro participara activamente de la actividad fue muy revelador. Permitió Sigue leyendo


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MINDFULNESS EN TIEMPOS REVUELTOS

A principios de este año había asumido el reto de escribir en el blog al menos una vez a la semana, y con mucho entusiasmo lo logré el primer mes. Sin embargo, la vida toma rumbos inesperados, unos gratos y otros no. En un en un instante se desata una catástrofe natural, un conflicto, se escapa una vida, se trunca un sueño… confirmándonos que no estamos al mando de nada… Retos inconmensurables ante los que hace falta que hagamos acopio de nuestra mayor fortaleza espiritual, de todas las herramientas a nuestra disposición para superarlos, porque ello redundará en pro de nuestra propia transformación. El poeta y dramaturgo inglés Christopher Fray en “Un sueño de prisioneros” decía “Gracias Dios que nuestro tiempo es ahora, cuando tenemos que hacer frente al mal en todas partes. Nunca nos dejará hasta que demos el salto más trascendental que nuestra alma haya dado jamás. Los asuntos son ahora del tamaño del alma”. Él se refería a la guerra, afirmando que en esos momentos se requerían cualidades más poderosas y sabias como la caridad, la bondad o el pacifismo, en vez de la rabia o conocer de estrategia.

Pero esos asuntos del tamaño del alma generan un caudal de emociones que es importante expresar, reconocer, aceptar y procesar. Tal vez las responsabilidades laborales, familiares o de otro orden nos obliguen a seguir adelante guardando el equipaje de sentimientos; algunas veces por convencionalismos sociales se opta por no demostrar dolor, conmoción, angustia o desasosiego; pero ese espacio y tiempo para ir dentro de nosotros y reconocer lo que sucede en nuestro interior es fundamental porque las emociones no expresadas se alojan en algún lugar de nuestro cuerpo causando más dolor, enfermedades o simplemente esperando hasta que la última gota derrame el vaso y entonces devenir en un tsunami emocional de consecuencias impredecibles.

Por eso después de un mes tratando de centrarme en apoyar a mi cosmic_light_11___Marina Petromadre y mis hermanos en ese tránsito tan difícil que ha supuesto la inusitada partida de mi hermano menor y darle luz para acelerar su tránsito a otras dimensiones, el regreso a casa ha sido como experimentar el reencuentro con mi propio dolor, con la incomprensión de una realidad social que ha derivado en esa alta probabilidad de perder la vida en manos de la delincuencia, como lo hicieron con Daniel,un joven lleno de vida y de sueños en los que además nos involucraba a todos con su cautivante energía, o por el hecho de dejar parte de mi familia en un país que enfrenta en estos momentos una situación muy compleja que ha cobrado la vida de otros tantos jóvenes. El duelo tiene esas cosas, a veces crees que ya has aceptado la realidad y de repente se abre un abismo de nostalgia que nos recuerda que parte de nosotros también se ha ido en esa relación interrumpida.

En esos momentos me consuela saber que los relatos de personas que han experimentado experiencias cercanas a la muerte son muy hermosos y nos hablan de un suave tránsito hacia la luz; y cuando aparece de nuevo la sensación de injusticia o dolor convertido en lágrimas echo mano de la práctica de la conciencia plena, el mindfulness, para verlo de cerca, reconocerlo yexpresarlo, sentir de donde proviene y cómo se disipa. Oxigeno mis pulmones y mis células con chispas de vida, recordando cuan efímera es y la importancia de vivir aquí y ahora. Aprovecho para respirar con olor a rosas y bergamota para que llegue a mi cerebro ese consuelo y estímulo que necesito para retomar mis actividades. Huyo de la victimización y me refugio en la capacidad de transformación que tenemos los humanos, de regeneración, en el amor de mis seres queridos cuyo apoyo ha sido fundamental, reconozco la bendición de contar con tantos buenos amigos que me han expresado su afecto de mil maneras, que me han acompañado.

large_Misty_wisteriaEn el silencio interior me doy cuenta hasta donde llega la aflicción y la disuelvo en el recuerdo de su risa, mientras mis ojos buscan el rayo de sol que se insinúa entre las nubes. Y cuando mi mente se resiste entonces echo mano de mi cuerpo para que me ayude, adopto una postura erguida y me ocupo de las tantas cosas que aún no habían recibido mi atención; plasmo algunos trazos sobre el lienzo… Toma su tiempo reconectar con la fuerza que nos mueve y nos hace asumir una actitud expansiva, positiva. Cada quien tiene su ritmo. La meditación me ha ayudado a adoptar esa actitud receptiva para que la Luz Divina pueda suavemente ir calmando el sufrimiento, tiernamente suturando las heridas, dulcemente penetrando en cada una de nuestras células limpiando la congoja, apreciando los primeros brotes de la primavera, la alegría que deriva de una sonrisa, una reflexión que te aclara el entendimiento o un comportamiento que te llena de esperanzas. Allí ha reposado mi alma muchos días regodeándose en cada detalle, en cada sensación, poniendo toda la atención en cada señal, en cada destello que irradia mi corazón, en el poder que fluye desde dentro y que me inspira la confianza necesaria en que puedo ir dando pasos en el camino hacia mis propios sueños.

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La imagen destacada es de Alasdair Urquhart, mientras que Cosmic Light es una obra de Marina Petro  y Misty Wisteria es de Rachel Mc Naughton.


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Transitando los ciclos desde la conciencia plena, la gratitud y el compromiso Parte II

Diez de enero, ya pasaron las festividades navideñas, se fueron los reyes, los niños comenzaron el colegio y nosotros retomamos nuestras actividades. Comenzamos un nuevo año lleno de expectativas, deseos, seguramente algunas resoluciones… Confiemos en que vamos a mantener el entusiasmo, la alegría y el compromiso con nosotr@s mism@s para perseverar en eso de vivir nuestros sueños, en dar cada paso con confianza, con determinación, tomando plena conciencia de la base de la que partimos y agradeciendo las bendiciones con las que contamos, decididos a deshacernos de aquellos hábitos o pensamientos que nos desvían de nuestros objetivos, pero al mismo tiempo siendo compasivos con nosotros mismos y con los demás, atendiendo a nuestro cuerpo; y dándonos la oportunidad para recomenzar o renovarnos en cada fase sin tener que esperar a un nuevo año.

Hay quienes prefieren la organización, un plan específico; otros sueñan de manera más libre y lanzan su intensión al Universo y se desligan del resultado. En ambos casos es preciso estar atentos, en el primero para hacer los ajustes necesarios al plan y en el segundo para recibir las señales. Ello no tiene que ver sólo con circunstancias externas sino también con lo que sucede dentro de nosotros mismos. Tomar conciencia de nuestros propios ciclos, por ejemplo, nos permite fluir con mayor naturalidad, comprendiendo que algunas veces nos sentiremos plenamente involucrados y activos con esas resoluciones que nos hemos planteado, esos sueños que aspiramos materializar, mientras en otros momentos necesitaremos tomar las cosas con un ritmo más suave, tomarnos una pausa si es posible, aprovechando esos días para hacer otro tipo de tareas que requieran menos energía física pero más intuición y claridad, o incluso permitirnos revisar nuestras metas.

Lo importante es la intencionalidad que subyace en esos objetivos, la esencia personal que impregna esos sueños que nos guían, la posibilidad real de ser la mejor versión de nosotros mismos, y de lograr cosas que ni siquiera habíamos imaginado. Ello nos retrotrae cada instante al presente: respirando y alimentándonos consciéntemente, manteniendo la ilusión y la sonrisa en el corazón sin esperar que pase la tormenta, agradeciendo lo que tenemos tanto en lo material como en lo relacional, los talentos, la creatividad, la energía, el apoyo de la naturaleza y de toda la red que nos hace recomenzar si nos damos cuenta que algo no funciona, encontrando la bendición en situaciones que se consideran como negativas, colmando de amor cada cosa que hacemos o decimos, respetando a la naturaleza, a los demás seres vivos y a nuestra naturaleza interior también.

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En el caso de las mujeres es un tema que está siendo debatido, investigado y revalorizado desde hace varias décadas mientras en el caso de los hombres se están realizando investigaciones científicas que permitan determinar la causa de las variaciones hormonales en los hombres que algunos consideran igualmente cíclicas. En su libro traducido al español como Momentos Óptimos de la Mujer, Miranda Gray nos invita a aprovechar las potencialidades de nuestro ciclo menstrual para alcanzar nuestros sueños, ser exitosas en el trabajo y crear bienestar de una manera singular, femenina. Sugiere que nuestros planes tomen en cuenta las cualidades que se potencian en las distintas fases por las que atravesamos cada mes, sus implicaciones mentales, físicas y emocionales. Contrariamente a la percepción generalizada de unos días molestos en nuestras vidas- aunque es verdad que puede ser muy doloroso y yo puedo dar fe de ello- son varias las voces que nos advierten sobre la importancia de respetar nuestros ciclos y apreciar sus dones. Incluso desde el mundo científico hay quien comparte esta visión, como es la ginecóloga americana Christiane Northrup .

De lo que se trata pues es de aprovechar esa sabiduría para no quedarnos atrapadas en la planificación ni en las expectativas de los demás, sin desconectarnos del cuerpo y sus necesidades, conociendo cada vez mejor nuestro cuerpo, atendiendo a sus necesidades. Aprovechemos la potenciación de nuestra intuición, del mundo subconsciente de algunos días, las capacidades relacionales, la energía, la creatividad, la expansividad de otras. Incluso si ya no tenemos ciclos, mantenemos una energía femenina de gran potencia que podemos aprovechar. Las bendiciones del útero pueden ayudar a sintonizarnos con esas energías, al contribuir a rescatar nuestro poder interior y mejorar nuestras relaciones. La práctica constante de la meditación ha sido para mi otra de las herramientas clave para adentrarme en ese mundo interior, encontrar la luz y la fuerza creativa, la motivación para crear, y al mismo tiempo saber que hay días en que sólo me apetece contemplarla en la mayor quietud y extasiada en la perfección de la naturaleza que nos despierta cada mañana, que nos permite renovar nuestras células o que cada mes nos prepara para la creación o la renovación. Sin embargo, se pueden utilizar otras herramientas o anclas como las afirmaciones, o las frases que nos colocamos en lugares estratégicos para recordarnos la belleza de cada fase del ciclo. 

Me gusta pensar que cada día representa una nueva oportunidad que podemos vivir desde la actitud del principiante, como se dice en meditación, la inocencia de un niño que acaba de recibir como regalo una serie de plastilinas y está maravillado con los diferentes colores y las infinitas posibilidades de crear que tiene entre sus manos, y sin pensarlo, sencillamente jugando con los colores, explora sus combinaciones, construyendo figuras, mejorándolas luego o cambiándolas, sin que necesariamente se parezca a nada de lo que está conceptualizado, dando libertad a su creatividad, disfrutando siempre, sintiendo, sonriendo, ya después le pondrán un nombre.

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La hermosa imagen de la cabecera es una obra de Louisa Boyd y el arbol del útero en el que se respira esa conexión sagrada a la que me he referido es de Agnés Mateu.


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CUANDO LOS CICLOS TIENEN SABOR A TRADICIÓN

Siendo que la naturaleza no es lineal sino cíclica y que somos parte de ella, sintonizarnos con esos ciclos me parece importante y enriquecedor; aprovechando sus estadios para hacer lo que corresponde a ese momento. Cuando el tránsito por esos ciclos tiene sabor a tradición entonces la cosa toma otro cariz, otra dimensión.

Entre las tradiciones que mantenemos en nuestra familia está la de aprovechar el solsticio de invierno para hacer un balance del año, dar la bienvenida al Espíritu de la Navidad, al triunfo de la luz sobre la oscuridad, y plantearnos los sueños y metas para el próximo año, no sólo a nivel individual sino también lo que deseamos para nuestra familia extendida, los amigos y el mundo del que somos parte. Aprovechamos para reconocer nuestra responsabilidad en las situaciones que hemos atravesado o estamos atravesando, reconocemos nuestra propia sombra como parte de los retos que confrontamos, y damos gracias por las bendiciones recibidas, que son muchas. Parte de nuestro ritual particular incluye sentarnos los tres a reflexionar en voz alta sobre todo ello, y es un momento de sincerarnos, revelador de lo que hemos crecido y de las potencialidades, nos da una oportunidad de tomar conciencia de las enseñanzas que pueden haber llegado en un “envoltorio desagradable”. Lo que cada uno va compartiendo sirve para recordar otros eventos o situaciones que queremos incluir en nuestro propio balance, o entre los compromisos de canalizar nuestra energía hacia el logro de determinadas metas. Muchas veces hemos hecho esto con amigos entrañables pero esta vez fue algo íntimo y emocionante. 2013 fue un año de recuperación de la salud, de grandes aprendizajes, de armonía familiar, de indignación por la situación socio-política de Venezuela, pero también de sentir que he encontrado mi elemento, de una conexión intensa con mi esencia que me genera extraordinaria motivación y creatividad, por todo lo cual me siento infinitamente agradecida. Obviamente el plantearse sueños sin actuar no conduce a nada, por lo que hemos estado posteriormente trabajando en una planificación detallada pero flexible para poder materializar esas aspiraciones. Ello implica no solo hacer sino también ser, vivir cada uno de nuestros sueños.

Este 21 de diciembre fue especial también porque coincidió con una feria artesanal cuya preparación implicó conectarme con las artes tradicionales que las mujeres de mi árbol genealógico han sabido legarme, y añadir un poco de energía jovial para imprimir otro carácter a las creaciones. Esto me sirvió para valorar una vez más esa herencia y agradecerla. Además, en este evento conocí a gente maravillosa, creativa, y con unos corazones de oro! Fue increíble, por ejemplo, escuchar la historia de Maite Sanz, una mujer de leyes y extensa trayectoria profesional que se ha reinventado como artista plástica gracias a una creatividad que es a la vez dulce y alegre. Me emocionó descubrir que en determinadas circunstancias de nuestra vida habíamos hecho la misma reflexión, utilizando incluso las mismas palabras!!!! Hemos apostado por nuestros valores más esenciales y coincidimos en sentirnos felices de haberlo hecho -aún asumiendo los costes que ello acarrea. Maite, ahora tu también Pintas mucho en mi vidaEncontraremos ocasiones para nutrir esta amistad, compartiendo desde el corazón. 

Y es que compartir es el verbo que creo que más se conjuga en esta temporada,sobre todo cuando este tránsito por los ciclos tiene sabor a tradición venezolana. Desde esa conciencia plena de lo que hacemos en el momento presente las raíces cobran una gran significación, nos dan estabilidad, nos permiten que la copa se eleve tranquila y saludablemente, aún en otras tierras y alimentándose de otra savia… Por eso el día de Navidad honramos a nuestros ancestros haciendo hallacas en familia. 

Proceso hallacas2Preparar los ingredientes, cortar, amasar, cocinar el guiso, doblar con cuidado las hojas de plátano para que no les entre agua durante la cocción, amarrar cada hallaca como si fuese un regalo para nuestros paladares… Lo he hecho practicando Mindfulness, sintiendo cada sensación al entrar en contacto  con la harina, fundiéndola con el caldo, al lavar los pimientos y cortar la cebolla, al sentir el aroma que me traslada a mi niñez, al percibir la delicadeza de las hojas del cilantro o todo el sol que está atrapado en una pasa. Tomando conciencia del por qué  y cómo se ha ido conformando nuestra manera particular de hacer hallacas, de quién he tomado la forma de extender la masa, los secretos del guiso, el tipo de “adornos” que coloco… He repasado los recuerdos de las abuelas, mi madre, mis tías,…que mezcla de influencias regionales, cuanto amor en la alquímica forma de dar sabor a nuestra cocina tradicional! 

Proceso hallacas

Es un relato que permite a mi hijo -ahora adolescente- apreciar más nuestras tradiciones. Bueno, de hecho se convirtió en un experto en extender la masa, casi como las abuela Matesa o Tula! Por su puesto que todo esto ha sido realizado al compás de la música. Para nosotros no hay hallacas sin los aguinaldos interpretados por Simón Díaz, el Orfeón Universitario, Serenata Guayanesa, el Cuarteto en Nochebuena y, por su puesto, una selección de gaitas zulianas que nos han hecho revivir paisajes y momentos especiales. Nos hemos deleitado con el sabor y los aromas que después conjugamos con otras tradiciones aprendidas en el hermoso devenir nómada de nuestras vidas que en el invierno apetecen, como el vino caliente de los nórdicos, el té con especies al estilo de la India o el pan de jamón con harina integral.

Así llegamos al 31 de diciembre, como empujados por el viento de la fe en que cada día del nuevo año será una oportunidad para ir poniendo una piedrita más en la construcción de nuestros sueños, que como en este mundo en el que todo está interconectado más es un trabajo interior más que exterior, una oportunidad más para vivir desde la gratitud por tantos milagros sencillos de la vida que a veces pasan desapercibidos y en realidad son fantásticos, por cada instante para inspirarnos en la naturaleza y sus ciclos, cambiando, renovándonos, revitalizándonos, despertando de esa fase de otoño a la tenue luz del invierno que se va incrementando paso a paso hasta que llegue la primavera. Al menos esa es la intención. Recibimos las doce campanadas junto a un grupo de amigos a los que sentimos como parte de nuestra familia elegida, aunque sean ellos los que han elegido invitarnos entrar en sus vidas y ahora a compartir en su hogar celebrando la vida, con la alegría de ver a los chicos jugando, bailando… y siguiendo la tradición española, eso sí, acompañada con los mojitos “terapéuticos” de mi marido cubano!!!

El inicio del nuevo año ha coincidido con la Luna nueva y por tanto con nuestra reunión mensual de la luna nueva que evidentemente estuvo signada también por los balances, reflexiones de fin de ciclo e inicio del nuevo desde la conciencia plena, compartiendo experiencias y cánticos hermosos gracias a la hospitalidad y calidez de Eva Bernal. Por un momento fuimos trece mujeres y luego catorce, una coincidencia con el paso del 2013 a 2014 que no pasó desapercibida a Begoña. Ha sido muy hermoso y memorable; la energía que se creó fue muy especial y las sensaciones experiementadas con el canto africano de Marga han sido maravillosas. Sólo nos resta desear que mantengamos nuestro foco de atención, que aprovechemos esas influencias de los astros y los arquetipos de este año para vivir desde la coherencia entre nuestra mente, nuestro corazón y nuestra voluntad de acción; y que mantengamos nuestro compromiso de respetar nuestra naturaleza cíclica para alcanzar las metas que resuenan con nuestros valores más profundos. 


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Transitando los ciclos desde la conciencia plena, la gratitud y el compromiso/Parte I

Sin duda alguna el tránsito de un ciclo a otro cambia totalmente cuando lo hacemos desde la conciencia plena y la gratitud, desde la comprensión de su alcance y significación no sólo mentalmente sino en nuestros cuerpos, desde su vivencia con perspectiva integral, profunda e incluso sagrada. Para mí y para más de sesenta mil mujeres estos tránsitos, que el calendario marca como año nuevo, comenzaron con la Bendición Mundial del Útero que Miranda Gray impartió  el 17 de diciembre. Fue una experiencia muy hermosa, tanto por la bendición misma como por el hecho de que acá en Pamplona recibimos ese regalo energético en grupo. Aunque la convocatoria fue abierta a una larga lista de correos acudimos trece mujeres, como las trece lunas, las trece abuelas…  ¡Qué coincidencia!

Bendicion del utero 5 dic2013b

Entre todas creamos un espacio sagrado que propició conectarnos con nuestra luz interior y apoyar la  labor de reencuentro con nuestra verdadera naturaleza femenina. Tres de nosotras que somos Madres Lunares o Moon Mothers estuvimos también re-enviando la bendición y esa fue una sensación muy especial. En mi caso era la primera vez actuando como tal y sentí una marcada diferencia en relación a otras bendiciones anteriores que hemos recibido en grupo. Meditamos juntas, cantamos juntas, oramos juntas, merendamos juntas y conformamos una hermandad para apoyarnos en este camino de reencontrarnos con nuestra esencia, aceptar nuestros cambios como bendiciones y potenciar el uso de los dones que cada fase nos brinda. 

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Allí está nuestro cordón como testimonio de nuestro compromiso con nosotras mismas y nuestra hermandad, por lo cual me siento muy afortunada y agradecida. Un cordón que también han hecho todas las otras mujeres que participaron en esta Bendición Mundial del Útero para pedir por el despertar de la naturaleza femenina en todas las mujeres, por la presencia del amor de la Divinidad Femenina en los corazones de todas las que formamos parte de esta hermandad y por nuestro útero para que se abra y se llene de la presencia sanadora de la Divinidad Femenina.

Un poco más tarde, ya en casa, me senté en solitario a recibir la bendición que esta vez Miranda estaba enviando desde ese mágico lugar de  México, un cenote en Tulum! Me pareció extraño que en cuanto inicié la meditación en vez de sentir serenidad, paz, me vinieron imágenes de una tormenta tropical que me trasladaron mentalmente a mi país, Venezuela. Pensé que estaba rememorando  más de lo habitual a mis abuelas en los días previos y traté de centrarme en la respiración, las sensaciones internas, la intención de transitar hacia el solsticio de invierno y el final del año conectada con mi cuerpo, escuchándolo, cuidándolo, honrando su naturaleza cíclica. Me sorprendí aún más al día siguiente cuando leí el relato de Miranda sobre la experiencia de la bendición desde el cenote porque precisamente se había desatado una lluvia tropical en plena ceremonia!!! 

Bendicion del utero 2 dic2013b

Con esta bendición iniciamos la despedida al año de la Madre y comenzamos a prepararnos para recibir el año de la Hechicera que comienza con la primera luna nueva del año, coincidiendo con el primer día de 2014. Miranda explica que el arquetipo de la Hechicera se corresponde con la fase pre-menstrual y sugiere que nos preparemos para un año de “cambios y transformaciones rápidas, verdad, inspiración, creatividad, magia salvaje y sexo maravilloso. Si tratamos de ignorarla, limitarla o reprimirla, ella peleará ¡y es mucho más fuerte que nosotras! 

Nos pedirá que resurjamos desde las profundidades para seguir nuestros instintos, para ser flexibles, y para que dancemos con ella hasta lo más profundo de nuestra alma. Necesitamos danzar con ella porque en la oscuridad ella es quien sabe cómo hacerlo. Entonces podemos hacer planes, pero para llevarlos a cabo en el 2014 debemos danzarlos”. Con ello nos quiere decir que es importante conectarnos con nuestra pasión, con las estaciones, con la sensualidad de nuestro cuerpo y expresarnos de manera creativa, abrazando la energía de las profundidad espiritual en cada cosa que hacemos. 

Altar bendición del utero dic2013

También nos alerta que es posible que experimentemos la energía de la Hechicera como una fuerte tendencia a hacer las cosas de manera diferente y una necesidad de botar lo viejo o lo que está roto, no sólo en nuestro entorno sino en nosotras mismas porque este arquetipo combina la fuerza de la creación y con la de la destrucción. Su naturaleza salvaje viene del subconciente y nos inspira, nos llena de ideas creativas al tiempo que nos conduce a romper con las expectativas respecto a lo que somos, las limitaciones que nos hemos impuesto u otros nos imponen. La Hechicera nos lleva a ser auténticas, a vivir un camino de variados y vibrantes colores. Como diría Monique Grande ella puede también adoptar la forma de Visionaria, Expatriada, Creativa, Heroína, Maga Seductora, Amazona, Impetuosa o Sacerdotisa. Es preciso abrazar nuestra naturaleza cíclica y la sacralidad de nuestro útero para percibir lo que cada instante aporta y canalizar la poderosa energía típica de la Hechicera. Las bendiciones mundiales a distancia así como las bendiciones individuales y las sanaciones con una Moon mother pueden apoyarte a gestionar mejor estos desafíos.

En mi caso yo he sentido que aunque estos días de fin de año han sido de mucha intensidad, compromisos, eventos, reuniones, preparaciones, limpieza, rituales… me ha sido de mucha ayuda haber recibido la bendición y seguir  escuchando a mi cuerpo, fluir de acuerdo a lo que me pedía en cada momento y seguir haciéndome autosanaciones a diario. Esto me ha facilitado transitar por el solsticio de invierno y la navidad a mi ritmo, disfrutando de cada uno de los encuentros, con conciencia plena y también agradeciendo profundamente cada instante de vida, cada bendición. Además de revivir nuestras tradiciones navideñas  junto a mi esposo y mi hijo,  también hemos compartido con amigos que se han convertido en parte de la familia elegida en estas tierras, y por otra parte he conocido a personas especiales cuyo encuentro me ha marcado.  Pero eso se los cuento otro día ! Mientras tanto os deseo todo lo mejor en este nuevo año, aprovechando las vibraciones de esta Luna Nueva en Sagitario (según la astrología sideral) que nos impulsa a vivir conectados nuestra verdadera esencia, desatando el maravilloso potencial de cada quien, centrándonos en nuestros objetivos, conjugando visión y acción, abiertos a recibir la inspiración de Venus y Júpiter que inician sus ciclos sinódicos también.  Luz, amor y mucha alegría en el 2014!!!


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PRACTICANDO MINDFULNESS CON LAS TRADICIONES NAVARRAS

Este ha sido un fin de semana especial; nos hemos sumergido en las tradiciones navarras aprovechando el tiempo de cosecha para conservar alimentos para el invierno. Un día fueron los pimientos y otro los tomates…. Como dicen aquí en España: qué curro !!! Sí un trabajón pero muy hermoso y significativo. Primero porque me ha dado la oportunidad de experimentar las tradiciones navarras, esas en las que se canaliza parte de la energía creativa, sobre todo de los mayores que preservan esa sabiduría; compartir con buenos amigos y, en solitario, sumergirme en la práctica de Mindfulness.

Botes de salsa de tomatesCon los más de veinte kilos de tomate hemos preparado varias salsas y hasta mermelada, aprendiendo los secretos de la cocción y de la esterilización para lograr una conserva sana y duradera, empapándonos de la tradición oral de las familias navarras que dan cuenta de su conexión con la tierra y sus ciclos, como lo hacían muchos abuelos y abuelas en nuestra tierra también, quienes consumían los productos de estación o los que habían conservado. Pasamos un día ameno y productivo en compañía de amigos muy queridos que han venido haciendo de nuestro paso por estos lares una experiencia mucho más rica y amable. 

pimientos-varios

Del  día de los pimientos puedo decir otro tanto, me fui a Puente la Reina con un amigo bilbaíno (que haciendo honor a la tradición de la tierra vasca cocina delicioso y junto con su mujer se han convertido en otros ángeles para nuestra familia) y allí a la par de peregrinos que se detienen en su ruta a Santiago de Compostela encontramos pimientos de todo tipo, colores, tamaños y denominaciones.

La costumbre es comprar una buena cantidad, bien sea frescos o ya asados, para conservarlos refrigerados o en botes de cristal hasta la próxima cosecha. Con la asesoría de mi amigo procedimos a comprar los pimientos frescos y quitarles las semillas antes de que los asaran, lo cual dio tiempo para una amena conversa de más de una hora. Llegué a casa con mis diez kilos de pimientos asados a los que ahora había que quitarles la piel. Ya esta parte en solitario dio para mucho. Me preparé para la tarea con una buena selección de música y mucha paciencia, decidiendo tomarme aquello como una oportunidad para practicar Mindfulness fuera del contexto formal de la práctica de la meditación.

Pimientos (640x471)Este es uno de los desafíos que comúnmente se practica en los retiros de meditación, mientras nos duchamos, mientras comemos, mientras damos un paseo en silencio….Así que me aproveché para llevar la atención a cada una de las sensaciones que experimentaba durante el proceso de quitar la cáscara quemada aquellos pimientos para que se iban convirtiendo en hermosos corazones rojos, regodeándome en el calor que conservaban los pimientos, su aroma, su textura… La esencia del momento presente estaba allí, conciencia plena, sin piloto automático. Pasé de reflexionar sobre la importancia de aquellas tradiciones, el vínculo cultura, actividad agrícola y salud, la transmisión oral de las costumbres a simplemente ser una con la experiencia y terminé tres horas después apreciando que los pimientos iban formando una obra de arte efímero que desaparecería una vez que procediera a refrigerarlos. Así que terminé por darle forma aquello que ya parecía un Mandala y tomarle una foto para recordar siempre que una ardua tarea también puede ser una hermosa experiencia, todo depende del enfoque que le demos! 



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LA MEDITACIÓN ES MÁS QUE SUS BENEFICIOS

Después de haberme referido a lo que la neurociencia ha venido corroborando en los últimos años respecto a los efectos positivos de la meditación sobre la actividad cerebral y la salud en general, siento la necesidad de destacar algunos aspectos que van más allá de lo físico, porque como bien dice Naomi Humprey en su libro “Meditación: el camino interior” no podemos pretender captar el talento artístico de una bailarina sólo midiendo sus movimientos y cambios musculares. No podemos comprender lo que significa ser un gran atleta, sólo haciendo seguimiento y evaluación de sus reacciones corporales. No podemos apreciar el alcance de la meditación confinándonos sólo a observar el funcionamiento del cerebro. La meditación es mucho más que los efectos sobre la presión arterial, la relajación o la activación de partes específicas del cerebro, aunque ciertamente esto pueda servirnos de estímulo para iniciar, retomar o mantener nuestra práctica según sea el caso. Otros, sin embargo, tienen otras motivaciones igualmente válidas que atañen al ámbito de lo espiritual (no necesariamente religioso).

Claro que es mucho más complejo entrar en este terreno. Se trata de una práctica tan personal y diversa que cada quien describe dependiendo de su propia vivencia, creencia o filosofía, de cuanto integre la práctica en su vida cotidiana y donde trace la línea para definir cuando está meditando y cuando está haciendo las cosas de manera consciente, en el aquí y el ahora, sin cargas  emocionales del pasado o ansiedad por el futuro.  Depende de cuál es nuestro propósito con la meditación. Esto se aprecia claramente en el caso de la Atención Plena o Mindfulness, que forma parte tanto de la meditación que budistas e hinduistas practican hace más de dos mil años, como de otros estilos de meditación, incluso las chamánicas. Mindfulness ha sido definida como una manera de prestar atención de manera intencional pero suave a todo lo que hacemos momento a momento. Sin embargo es preciso distinguir entre la práctica de la meditación sentada, por una parte, y la integración del ser consciente en nuestras actividades cotidianas, por la otra. Mindfulness puede abarcar las sensaciones que genera el aire entrando por nuestras fosas nasales, la reacción de nuestro cuerpo a un sonido, como también el observar la mente con el propósito de apreciar sus divagaciones y la causa del sufrimiento. La práctica de la compasión forma parte igualmente de Mindfulness, lo que se hace por ejemplo repitiendo un deseo de amor y bienestar para toda la humanidad, o para un grupo de personas determinado. Lo interesante es que al desarrollar la capacidad de mantener la auto-observación y la consciencia por más tiempo de lo que lo hacemos usualmente, se puede llevar ese estado a todas los planos de la vida: al trabajo, las relaciones, se puede conducir concientemente, alimentarnos de manera consciente o emprender un negocio desde esa consciencia plena también que incluye los ecosistemas y nuestros semejantes.

En la filosofía Zen se explica que la meditación no es una práctica para entrenar al cerebro sino Sigue leyendo