Deja un comentario

Algunos aprendizajes de esta pandemia y herramientas para sobrellevarla.

Desde hace ya tres meses contemplamos abrumad@s las vicisitudes que venía confrontando la población de China por el brote de un nuevo coronavirus, el COVID 19. Y por muy positivo que uno sea, era de esperarse que -en tiempos de globalización- la virulenta afección se propagara más allá de las fronteras de la región donde se originó, la ciudad de Wuhan.

Es mucho lo que se ha escrito en estos días sobre lo que implica el virus, la rapidez su propagación, las complicaciones que suelen presentarse en los diferentes segmentos de la población, las recomendaciones para disminuir las posibilidades de contagio y las medidas que están tomando los diferentes países para contener la propagación y por ende el posible colapso de los centros de salud.

En este caso, no quiero abundar sobre ello ni aumentar la angustia colectiva por el miedo que reina en muchos ambientes. Por el contrario, es mi propósito destacar lo que esta pérdida repentina de supuesto control nos está enseñando y las bendiciones que tenemos, e incluso, podemos potenciar para salir más fortalecid@s de este trance.

1.- RESPONSABILIDAD INDIVIDUAL Y COLECTIVA

A pesar de verlo venir, la mayoría seguíamos planificando nuestra vida como de costumbre. Parece que no hubiera mos dado crédito a que una vez tocase a la puerta tendríamos que disponernos a reforzar la cerradura y quedarnos dentro para no dejarle entrar.

Obviamente en los últimos días nos hemos estado informando sobre las bases científicas de la declaración de pandemia y la alarma social, además de adoptar una serie de precauciones como lavarse las manos o desinfectarlas constantemente, no estornudar sin cubrirse la cara, etc. e incluso a buscar maneras creativas de solventar la carestía de mascarillas o elaborar artesanalmente gel desinfectante para las manos con aloe vera o glicerina, agua y alcohol.

Sin embargo, el hecho de que nos digan “quédate en casa” nos resulta a algunos lo más difícil de asimilar, mientras otros corren angustiados a comprar comida, desinfectantes, y ¡papel higiénico!

Las medidas que nos piden tomar representan la necesidad de asumir la responsabilidad por nuestra propia salud, así como también por la salud de las demás personas. #quédateencasa

En efecto es esencial que no sólo te cuides de no contagiarte, sino pensar que si ya te hubieras contagiado, aunque no tengas síntomas, tienes que cuidar de no contagiar a otros. Esto puede ser muy serio para esas personas debido a condiciones pre-existentes o la debilidad de sus sistemas inmunológicos.

Además, una progresión muy acelerada de casos podría significar que se exceda el número de camas en las unidades de cuidados intensivos, colapsando el sistema no sólo para las eventuales complicaciones que se puedan presentar con este virus sino con otras enfermedades, accidentes, infartos, etc. Por ello nuestra responsabilidad no es sólo individual sino también colectiva.

Es esa responsabilidad, sacrificio y compromiso que se les reconoce al personal médico- sanitario que está poniendo todo su empeño y vocación de servicio para atender a las personas que lo necesiten.

Hay otra serie de trabajadores que también siguen apoyándonos, tomando todas las precauciones posibles, como los que se ocupan de la distribución de alimentos y medicinas, o los conductores, l@s periodistas para mantenernos informados, …

Hay otros a quienes no vemos y que también siguen allí asumiendo su responsabilidad individual y colectiva: los que elaboran esos productos, los los que mantienen los suministros de servicios básicos como electricidad, agua, gas, gasolina, internet, el sistema bancario para que hagamos transacciones, l@s psicólogos que están allí para quien lo necesite en estos momentos, entre tantos otr@s que no cesan en su compromiso por el bienestar individual y colectivo.

2. EMPATÍA Y ESCUCHA

La empatía es algo que se ha puesto de moda en el ámbito del desarrollo personal y organizacional, viene a cobrar una relevancia especial en estas circunstancias.

La empatía hace referencia a la capacidad de entender las emociones y circunstancias de otra persona, eso que coloquialmente se podría asociar con el ponerse en los zapatos de otro.

Precisamente en circunstancias como las que nos toca ahora vivir la empatía se convierte en un aprendizaje esencial. Entender por lo que está pasando la otra persona despierta el deseo de ayudarle, de escucharle, de acompañarle en su proceso. Y estas situaciones de confinamiento pueden generar diversas situaciones que requieren de nuestra comprensión.

Tal es el caso de l@s niñ@s y adolescentes que se desesperan a veces al no poder salir, las personas mayores que viven solas y echan de menos la compañía o la conversación con otras porque no están tan conectadas a través de las redes.

En un mensaje que recibí en estos días hablaban de una señora que estuvo distribuyendo folletos por el vecindario con su teléfono para que las personas mayores tuvieran con quien conversar si lo necesitaban y en Wuhan, algunas personas se paraban frente a las ventanas de sus vecinos para animarles diciéndoles Mantente Fuerte!

La empatía, además, va de la mano de la escucha. Es necesario escuchar verdaderamente a la otra persona, y no sólo suponer que sabemos lo que necesita. Sólo así podemos ayudar.

Escuchar en silencio, con la curiosidad de saber qué supone emocionalmente esta situación para la otra persona, sin ideas preconcebidas, sino abriéndonos a lo nuevo. Eso es lo que se ha dado en llamar “escucha activa”. Tenemos ahora la ocasión de practicarla. En eso ando!!!

3. SOLIDARIDAD Y GENEROSIDAD

En estas circunstancias emerge lo mejor de las personas. La solidaridad es uno de esos valores que nos viene muy bien ahora. Seguramente habrás leído en las redes que el dueño de un hotel en Madrid le ofreció al gobierno local usar sus instalaciones como hospital mientras dura la crisis.

En Wuhan un joven dueño de un restaurante recién establecido estuvo cocinando y enviando comida al personal médico-sanitario de la ciudad que estaba trabajando durante las festividades del Año Nuevo Chino, cuando la ciudad estaba en pleno brote epidémico.

También se está activando la generosidad de múltiples maneras. Estamos aprendiendo a compartir más sonrisas, más canciones, más información que nos parece útil, chistes para mantener el buen humor, y darle una mano a quien necesita ayuda o para que compartir los últimos limones que quedan en la frutería.

Ayer justamente me pasaron un mensaje en el que se señalan una serie de aplicaciones útiles para apoyar a esa chiquillería que está quedándose en casa por el cierre de los colegios para apoyarles gratuitamente en estos próximos días.

Entre ellas:

  • Academons Primaria: la App de Homeschooling está ofreciendo 30 días de acceso gratis a sus juegos de Mates, Lengua, Inglés, Ciencias.
  • Ta-tum: acceso gratuito hasta julio para el fomento de la lectura
  • Smartick: esta App malagueña está ofreciendo 15 días gratis a su App para repasar las matemáticas.
  • Genially: ofrece por un tiempo limitado sus plantillas y recursos Premium gratis para hacer presentaciones
  • AMCO: Acceso los juegos de Mates y Lengua de su App Eduzland gratis por un tiempo limitado
  • Smile and Learn: esta App está ofreciendo acceso gratuito durante un mes a su catálogo de juegos interactivos.
  • Cerebriti Edu: ofrece sus más de 50.000 juegos de Primaria y Secundaria gratis hasta final de curso
  • M.A.R.S.: esta App del grupo SM ofrece códigos descuento para acceder a los contenidos de 3º a 6º de Primaria.

4. El AGRADECIMIENTO

También me quiero referir a algo fundamental: valorar y agradecer lo que tenemos, no sólo en términos de comodidades materiales que nos permiten pasar un confinamiento bajo techo, con todos los servicios básicos en pleno funcionamiento, con la variedad de alimentos deseada, con la seguridad de contar con un sistema de salud que nos atenderá si llamamos al número que corresponda en cada comunidad.

También tenemos cosas más importantes que las materiales, tenemos principalmente vida, capacidades, familia, amigos… Aprovechemos para dejarles sentir nuestro afecto de la mejor manera que podamos.

Todas esas personas que hemos mencionado antes que están desarrollando sus trabajos para que podamos seguir viviendo con la seguridad de contar con alimentos, salud y servicios merecen nuestro agradecimiento.

De manera muy emotiva y merecida se les ha aplaudido a l@s médicos y personal sanitario en estas noches en diversas ciudades de España para agradecer su compromiso y dedicación a cuidar de la salud de todos en tiempos tan estresantes.

Habría que añadir el agradecimiento por la experiencia misma de esta situación que nos fortalece y nos enseña tantas cosas, por lo bueno que está emergiendo de tantos corazones que están haciendo gestos hermosos por la humanidad.

Podríamos experimentar a ver si es cierto que el agradecimiento fortalece el sistema inmune!

5. LA NECESIDAD DE MANTENER LA CALMA Y OPCIONES PARA ELLO

Las noticias sobre la evolución de la pandemia, las restricciones impuestas a la circulación, el impacto en las economías familiares, a las empresas en las que trabajamos, los retos de la convivencia evidencian la necesidad de mantener la calma.

Caer en la ansiedad a la que conducen los bulos que andan circulando por allí o las especulaciones sobre las causas y consecuencias de esta pandemia puede ser letal, y no precisamente para el virus!

Hay estudios que sostienen que la ansiedad y el miedo afectan el sistema inmunológico. Subrayan que la respuesta de nuestro organismo a circunstancias estresantes dependen mucho de la apreciación y la respuesta emocional que demos a esa situación.

En ese sentido, es crucial tomar las riendas y no dejarnos arrastrar por la ansiedad colectiva. Hay un nivel sano de información sobre lo que está pasando, así como también la aplicación de un filtro de criterio propio para saber a quién creer y que no. Existen ahora páginas como Maldita.es que nos permite verificar los bulos que andan circulando por allí.

Es por eso que tenemos que el tema de la información es crucial para nuestro bienestar. No es morir de inanición informativa, pero consumir de manera consciente y controlada, como cuando estamos a dieta. Si sabemos que un alimento es venenoso para nuestro cuerpo lo evitamos. Tenemos la oportunidad de entrenarnos con los mecanismos que funcionen para cada quien. Paso a paso!

Por otra parte, estamos también confrontando angustia derivada de la frustración, no sólo por no poder salir de casa, sino por las medidas que se están tomando para gestionar la crisis o la incertidumbre sobre lo que puede pasar con el paso de los días.

Si tenemos capacidad de influir en la situación, actuamos. Si no tenemos esa posibilidad, tenemos que soltar y confiar en que sucederá lo mejor para nosotr@s.

Hay decisiones sobre la gestión de la crisis con las que probablemente estemos en desacuerdo. En ese caso la democratización de las comunicaciones nos permite hacer llegar nuestras opiniones a los niveles de toma de decisiones o agruparnos y hacer llegar nuestras peticiones a través de change.org por ejemplo.

También es cierto que quienes tenemos a nuestros seres queridos en otros países tendemos a preocuparnos por su bienestar. Es preciso calmar nuestra mente y pensar cuál es la mejor manera de apoyarles (compartir información confiable, verificar que están siguiendo las medidas de prevención, sugerir alternativas, sugerir herramientas para sortear estos tiempos….). La angustia puede llevarnos a enfermar y aumentar la angustia de nuestros seres queridos.

EXISTEN MUCHAS HERRAMIENTAS PARA MANTENER LA CALMA

Dependiendo de cada personalidad, podemos hacer uso de unas cuantas herramientas para salir fortalecidos de esta situación, lo que se ha denominado RESILIENCIA.

Es momento excelente para el autocuidado. Hay personas que necesitan hacer una buena dosis de ejercicios y para ello están a la disposición vídeos fantásticos con series para ejercitar cada grupo muscular, para tonificar, videos de yoga, tai chi, chi kong, etc. etc.

Una herramienta que suele ser muy útil para calmar los pensamientos y volver a nuestro centro es la meditación. En ese post tienes algunas claves para poner en práctica una de mis herramientas favoritas para reducir la velocidad a la que vivimos, ir dentro de nosotros, viajar por nuestra geografía interior y como resultado aliviar el estrés.

El mindfulness o la consciencia plena es también una práctica que puede ayudarnos en momentos así, el pintar mandalas o dedicarte a cualquier actividad creativa: el diseño, la pintura, la escultura, las artesanías, la escritura… En fin, ocupar nuestra mente con otra cosa que sea positiva para nuestra alma.

Otra alternativa es canalizar nuestra energía hacia el despeje de todas esas cosas que vamos acumulando, organizar esos papeles, correos, documentos que se nos van acumulando, las fotos, los archivos de los ordenadores, o incluso reforzar algún botón que hemos percibido a punto de caerse.

En el plano familiar, tenemos la posibilidad de redescubrir los juegos de mesa, la música en grupo, bailar, retar nuestra memoria, revisitar las fotos de fotos de momentos felices, o simplemente conversar sobre las cosas importantes de la vida que nos está revelando esta crisis.

Hoy vi que hay un sacerdote que ha estado comprando juegos de carta, damas, y otros juegos de mesa para ofrecer a los feligreses para que se mantengan en casa compartiendo en familia.

Podemos hacer cada día una sesión cultural de nuestra preferencia: cine, opera, videos, series, conciertos en vivo, y acompañarla con las consabidas palomitas:  Si tienes el carnet de la biblioteca puedes acceder a eFilm, tienes teatro o danza en la plataforma Teatroteca, y si no puedes aprovechar de leer algún libro.

En estos días mi querida amiga Linda DAmbrosio compartió generosamente una lista de 10 museos para visitar estando en casa: tour virtual y colecciones online lo que permitiría organizar una actividad conjunta también.

1. Pinacoteca di Brera – Milano https://pinacotecabrera.org/

2. Galleria degli Uffizi – Firenze https://www.uffizi.it/mostre-virtuali

3. Musei Vaticani – Roma http://www.museivaticani.va/…/collezio…/catalogo-online.html

4. Museo Archeologico – Atene https://www.namuseum.gr/en/collections/

5. Prado – Madrid https://www.museodelprado.es/en/the-collection/art-works

6. Louvre – Parigi https://www.louvre.fr/en/visites-en-ligne

7. British Museum – Londra https://www.britishmuseum.org/collection

8. Metropolitan Museum – New York https://artsandculture.google.com/explore

9. Hermitage – San Pietroburgo https://bit.ly/3cJHdnj

10. National Gallery of art – Washington https://www.nga.gov/index.html

Evidentemente hay personas que necesitan más que estas sugerencias, que tienen retos mayores y necesitan una ayuda especializada. Sé que hay psicólog@s que están ofreciendo sus asesorías por Skype, un apoyo en sintonía con lo que se nos exige: quedarnos en casa.

Me despido con la canción de Jorge Drexler que se ha hecho viral por su mensaje positivo sobre esta situación que nos ha tocado vivir.


Deja un comentario

Mujer, salud y poder: del tabú a la armonía.

Hace varios años conversaba con una querida amiga del mundo de la cooperación internacional quien me comentaba su interés en trabajar en el ámbito de la salud de las mujeres. Aunque me parecía relevante por las carencias existentes en sobre todo en países del mundo en desarrollo, no era algo en lo que yo me veía trabajando. En esos tiempos yo creía que el tema del empoderamiento femenino iba de otra cosa!!! Hasta que la vida, que es excelente maestra, me mandó una lección trascendental que cambió mi perspectiva…

Por aquel entonces yo estaba centrada en el tema de los derechos económicos y la visibilidad de la contribución que hace la mujer a través de los múltiples cuidados desde el hogar a los niños, mayores, parejas, en sus diversas formas. Encontraba paralelismos entre esta situación de la mujer y la necesidad de visibilizar las contribuciones de la naturaleza a nuestro propio bienestar como seres humanos para poder lograr su revalorización.

Ambas invisibilidades cruciales, pero ambas vinculadas al reconocimiento del otro o de la sociedad en su conjunto. Aún me parece importante la labor que hay que hacer para visibilizar ambas cosas, aunque sobre eso hablaremos otro día. Hoy vamos a centrarnos en el propio reconocimiento de nuestro poder intrínseco, es decir el que viene desde dentro. Aunque es verdad que el tema de la salud de la mujer también tiene tela en este sentido…

Como bien señala la Dra. Carme Valls en su libro: Mujeres, Salud y Poder “la salud humana y en especial la salud de las mujeres ha estado mediatizada por las relaciones de poder, tanto por las influencias patriarcales en el desarrollo de las ciencias de la salud, como por el proceso de victimización de las pacientes, que se han convertido más en objetos de medicalización que en agentes de sus propios cambios saludables”. 

Unos meses después de aquella grata conversación, un diagnóstico de cáncer de mama me sacudió el entendimiento.

Primera lección que me dió la vida: la salud SI es la prioridad. Si no estás bien no puedes hacer nada. Tu propio ser está en juego!!!

Y eso no tiene que ver con el sexo, es igual para hombres que para mujeres. Pero hay muchas carencias a nivel mundial en materia de salud para la mujer y también mucho tabú, muchos silencios, y muchos prejuicios.

Obviamente, en mi caso, recobrar la salud se convirtió en mi prioridad.  Comenzaba allí un largo proceso de atención médica que incluyó intervención quirúrgica y los consabidos tratamientos que duraron más de seis años, entre una cosa y otra. Aún quedan secuelas y cicatrices para que la lección no se olvide.

Obviamente estoy inmensamente agradecida a los avances de la ciencia que me han permitido recobrar la salud. No obstante, sentía que había que hacer algo más…

Yo había trabajado con aspectos de lo femenino en mi en diferentes etapas de mi vida y me di cuenta que el viaje hacia las profundidades de lo que significa ser mujer no había concluido.

Como dicen los anglosajones “your mess is your message ( tu desastre/caos/o padecimiento es tu mensaje). Así que había que comprender el mensaje…

En la necesaria revisión de mis recuerdos sobre la historia médica observé unos cuantas llamadas de atención… Y la solución, al principio, había sido medicalizar y silenciar. Tu sigue como si nada! Sé fuerte!!! aunque en otros momentos si sentí la necesidad de profundizar y busqué ayuda, herramientas y lecturas que me permitieron continuar.

Sin embargo, sigo observando un enfoque poco preventivo de la salud en general y del cáncer en particular. En el caso del cáncer de mama, sólo nos alertan sobre la necesidad de tocarnos por si nos toca nuestro correspondiente tumorcito. Es decir, parece que lo único que podemos hacer es detectar su llegada. Y eso lo que genera es miedo, como me lo confesaba una hermosa mujer ayer: le da pánico tocarse porque eso puede significar descubrir algo terrible.

Esa confesión pone en evidencia la necesidad de otro mensaje y otro enfoque. Se necesita investigar más, claro está, para detectar causas y al mismo tiempo, desplegar esfuerzos preventivos adaptados a la fisiología de cada persona. Y la prevención incluye también alimentación, movimiento, relajación, aceptación…

Por otra parte, la mujer necesita tener la voz cantante respecto a su salud, y para ello se require educar desde antes de la menarquia para que las chicas comiencen a comprender su cuerpo y a darse a si mismas el mejor cuidado.

Intentar suprimir el funcionamiento del organismo a fuerza de pastillas/medicamentos tiene un alto costo en salud mientras pierdes el control. De la misma manera podemos llegar a la menopausia considerándola como otra desgracia para luego medicalizarla o vivirla en plenitud y vitalidad.

Buscando comprender eso llegué a la segunda lección: tu concepto integral de la mujer es la base de tu salud y tu poder. Aceptar la feminidad no como culpa con la que cargamos sino como bendición y oportunidad creativa de vivirla de manera auténtica es el punto de partida.

En este ámbito estoy infinitamente agradecida a esas mujeres que han hecho grandes aportaciones como la doctora Christiane Northrup, famosa gineco-obstetra que ha escrito libros tan fundamentales como “Cuerpo de Mujer, Sabiduría de Mujer” o “Las Diosas nunca envejecen”.

Por cierto que la Dra. Northrup nos recuerda que, independientemente de nuestras circunstancias individuales, cada una de nosotras tiene una especie de guía interior a la disposición a la que podemos conectarnos para crear una salud vibrante. Eso implica escucharnos, cuidar de nosotras mismas y nutrir así nuestro bienestar.

La Dra. María Jesús Balbás (Txusa) ginecóloga y homeópata tiene también un enfoque holístico de la medicina, subrayando el impacto de nuestros pensamientos, creencias y emociones en nuestro estado de salud. Txusa cuestiona la medicalización de todos los momentos importantes de la mujer (menarquía, el embarazo, el parto, el puerperio, la menopausia) y nos llama a escuchar nuestro cuerpo, escuchar la vida.

Precisamente escuchando su cuerpo de manera sistemática Miranda Gray, autora de “Luna Roja” y “Momentos óptimos de la mujer”, entre otros libros, llegó a definir con precisión los cambios que experiementaba durante sus ciclos y cómo aprovechar sus dones. Su visión práctica y a la vez espiritual permite comprender mejor nuestro cuerpo, cuidarlo y honrar lo femenino en su única y específica expresión en cada mujer, sin descuidar el principio masculino que está presente también en nosotras.

Interesada en profundizar sobre el auto cuidado y la prevención estuve leyendo sobre una serie de ejercicios diseñados por la Dra. Liu Ya Fei del Hospital de Chi Kung Terapeutico de Hebei en Beidaihe, China. Ella se dedicó a investigar y practicar la sabiduría milenaria de las monjas taoistas, sintetizándola en lo que hoy conocemos como Chi Kung de la Mujer.

Poco después me enteré que Raymonde Mayer, una maestra francesa de Chi Kung quien se formó directamente con Mme. Liu, venía a Pamplona. Su pasión y la claridad de sus exposiciones me encantaron y he estado desde entonces apoyando la difusión de su mensaje en calidad de intérprete en sus talleres anuales en Pamplona y más recientemente en Madrid.

Raymonde viene nuevamente a Pamplona a finales de mayo para seguir compartiendo con entusiasmo y una pedagogía adaptada a occidente, esta práctica empoderadora.

En el taller abordará las dos fases de la mujer: la de la “mujer roja” o
mujer cíclica, y esa otra etapa de la “mujer blanca” o post-menopausia.

  • En la primera parte se aborda el concepto general de qi, la interconexión de los senos, el útero y el sistema hormonal, así como los masajes específicos.
  • En la segunda parte se hace más énfasis en la columna, la cadera y las articulaciones, así como también el fortalecimiento del sistema nervioso, entre otros aspectos.

Es bueno recordar que esa segunda fase de la vida, que tan mala propaganda tiene, puede representar un segundo florecer. Como dice Raymonde, en esta etapa podemos dar vida a los hijos del cielo (nuestros anhelos, proyectos, ideas). Porque la capacidad creadora de la mujer no se extingue, sólo se transforma.

El Chi Kung de la Mujer flexibiliza tanto nuestro cuerpo físico y energético, propiciando también el equilibrio del emocional. El trabajo de movilización de la columna y de la pelvis y las articulaciones, va acompañado de la conciencia del movimiento de la energía, y un trabajo sobre el sistema endocrino y el sistema nervioso para buscar la armonía.

Hay varios movimientos orientados a movilizar la cadera, el sacro y los ligamentos que van hasta el útero, así como masajes para la zona lumbar, el pecho y el vientre.

El objetivo del taller no se centra simplemente aprender una serie de ejercicios y masajes sino también comprender cómo funciona la energía en nosotras y cómo se relacionan la energía, el cuerpo y la naturaleza. Armoniza el principio femenino y masculino al interior de manera alquímica.

Se trata pues de un método integral muy potente que es fácil de aprender e integrar a nuestra vida diaria, y que beneficia enormemente la salud y la vitalidad femenina. Además tiene esa orientación preventiva que comentaba antes.

No te pierdas esta gran oportunidad para conocer mejor las maneras de contribuir a tu salud y ganar en vitalidad. Pero sobre todo de empoderarte tomando las riendas de tu esencia femenina.

Si te interesa puedes encontrar todos los detalles aquí


Deja un comentario

Liseth y su bici, aprendiendo de la vida.

SAYONARA SANKAKU'', 2008, panting, polystyrene based sculpture


Escuchar en estos días tantas noticias sobre los pueblos de la frontera colombo-venezolana, me han hecho recordar a Liseth, una niña de grandes ojos oscuros a quien contemplaba feliz en su bicicleta color magenta. Tendría para entonces unos 8 años cuando llegó a aquel tranquilo pueblo que convirtió en su patio de juegos.

Desde mi ventana la veía salir presurosa por las mañanas rumbo al colegio, con su uniforme impoluto despidiéndose cariñosamente de su abuelita, y al final de la tarde la veía salir sonriente con su bici a disfrutar con los demás chiquillos del vecindario con quienes se alternaba al volante para patinar un rato. Me encantaba contemplar su radiante alegría que se expresaba no sólo en su sonrisa y el brillo de sus ojos grandes, sino en todo ella.

Algunas veces me la encontraba en la quincalla del Sr. Trincado cuando iba a comprarle alguna cosa a su abuelita, sintiéndose mayor con aquella pequeña responsabilidad. Su claro acento de la capital fue cambiando rápidamente a ese característico del Norte de Santander donde estudiaba. Sin embargo, era claramente cuando iba con su cabellos al viento sobre su bici o cuando se agarraba a la parrilla de la bici mientras Popito conducía y competían con l@s otr@s chic@s que formaban los mismos divertidos pares para terminar pronto en carcajadas.

Un día noté que Liseth había desaparecido del pueblo, y pronto su familia también se fue a otra ciudad. La personalidad de aquella niña hizo que se quedara en mi memoria. La última vez que la vi me comentaba lo mucho que le gustaba la sensación de libertad que le daba la bici y la posibilidad de descubrir el mundo, pero andar en los patines era divertido sobre todo por la velocidad que podía alcanzar y lo mucho que tenía que confiar en quien conducía la bici. Me sorprendió aquel comentario de una niña de 8 años.

Han pasado casi cincuenta años de aquellos días y puedo recordar vivamente la alegría tan singular de Liseth. Estoy segura que conducir su bici le ha enseñado mucho de la vida. En primer lugar el necesario soporte al inicio de cualquier cosa que queramos aprender o emprender, el cuidado de si misma y la protección, la búsqueda y el mantenimiento del equilibrio, el levantarse después de cualquier caída, el buscar ayuda si la caída ha tenido consecuencias un poco más serias, el respeto de las normas de conducción tan parecidas a las de convivencia…

Seguramente preservará la alegría y su amor por la Libertad para escoger sus caminos, y explorar nuevos sin perder el rumbo, sin perder la capacidad de maravillarse y la curiosidad por lo novedoso, sin olvidar sus metas y sus valores. Manteniéndose alerta en el momento presente, encontrando la velocidad adecuada para avanzar en cada momento sin poner en peligro su seguridad o la de las demas personas, y para saber  cuándo frenar e incluso detenerse a recuperar el aliento.

Recuerdo que alguna vez la vi bajarse de la bici a observar si su rueda delantera estaba totalmente derecha e intentar con su poca fuerza de entones tratar de enderezarla, seguro que ahora se preocuparà también por cuidar su bici o su coche y cuidarse a si misma. Qué dicha aprender tantas cosas importantes para la vida disfrutando de su bici, jugando, compartiendo con los amigos, con los abuelos… Confiando en si misma y en su entorno para descubrir una nueva ruta y saludar cada dia con alegría.

Buena suerte Liseth dondequiera que te encuentres, seguro que la vida te habrá llevado lejos.

La foto es de una Escultura de Shintaro Ohata http://yukari-art.jp/jp/exhibition-jp/14786