Creatividad, arte, artesanía

Todos los seres humanos somos creativos de una u otra forma, aunque generalmente relacionemos la creatividad con lo visual o lo artístico.

Sin embargo, tenemos creatividades aplicadas a la tecnología, a la palabra, a las ideas, a la solución de los problemas, a la gerencia, a la educación, y un largo etcétera de áreas.

Yo crecí en un hogar en el que la creatividad era algo de la cotidianidad. Se aplicaba a la cocina, a los deberes que teníamos que llevar al colegio, aprendiendo a tocar instrumentos musicales o a apreciar la poesía, el tejido, el bordado…

Y sin darnos cuenta esas habilidades se trasladaron a la vida, y en vez de tejer tapices o sweters, aprendimos a tejer relaciones en cada lugar que vivimos. Asimismo, nos tuvimos que hacer creativos para solucionar los retos que se nos fueron presentando en la vida.

Pero ese amor por la belleza de una pintura o una interpretación de una canción o un poema, por la emoción que transmite, por el alma que habla detrás de ese trazo o esa puntada, es algo que palpita desde entonces en mi corazón y me regocija.

Dedicarme conscientemente a la creatividad ha sido una terapia para mi en los momentos más complejos de mi vida y me ha permitido sonreirle a la vida siempre.

Disfruto pintando, me gusta el color, las texturas, y los elementos de la naturaleza que nos da todo el soporte para la vida. Aquí comparto algunas de las cosas que me ha traido la inspiración.