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MINDFULNESS CON SABOR TROPICAL

Me encanta experimentar la conciencia plena mientras estoy cocinando pero algunas veces simplemente cuando como una fruta fresca o me preparo un zumo o un batido. Una de las cosas que disfruto de Navarra es la posibilidad de consumir la fruta recién cosechada y comprarla directamente a los productores que vienen al mercadillo cerca de casa.  Sin embargo, ayer pasé frente a una frutería en la que tenían tamarindo y no me pude resistir. La refrescante bebida que se puede preparar con esta fruta tropical es perfecta para un caluroso día como el que hizo ayer y de sólo imaginarlo mis papilas gustativas ya soñaban con la combinación de ácido y dulzor que encierran estas extrañas vainas.a medio camino2Tamarindo por dentro

Practicar mindfulness mientras me reencontraba con esta deliciosa fruta fue no sólo una experiencia sensorial interesante sino un viaje en el tiempo maravilloso Sigue leyendo


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CON-CIENCIA ECOLÓGICA Y ESPIRITUALIDAD

El 5 de junio se celebra el Día Mundial del Ambiente, y este año se ha dedicado especialmente a los pequeños estados insulares por su vulnerabilidad ante la elevación del nivel del mar derivada del cambio climático. Se destaca así la estrecha relación que tenemos los humanos con el medio ambiente la cual se suele subestimar hasta el punto de sacrificar la capacidad de los ecosistemas de reponerse al impacto que le generamos con cada una de nuestras actividades.  Hace más de diez años Naciones Unidas inició un estudio muy importante llamado Evaluación de los Ecosistemas del Milenio, en el que participaron 1.360 científicos de diversas partes del mundo, poniendo en evidencia el grave deterioro que presentan los ecosistemas y los riesgos que entraña para los humanos el no preservar los equilibrios naturales, el informe incluyó un gráfico muy didáctico de los servicios que nos provee la naturaleza. La verdad es que dependemos de ella para todo, incluso para inspirarnos en su funcionamiento y así resolver algunos de los importantes retos a los que nos enfrentamos hoy en día.

Links btw Ecosystems and Human Well Being

La ciencia viene pues a confirmarnos cosas tan evidentes que nuestros ancestros tenían muy claras y que algunas culturas autóctonas aún transmiten en sus enseñanzas. Ejemplo de ello son las palabras de la Abuela Margarita en esa entrevista que compartí en una entrada anterior. También muchas escuelas espirituales hacen énfasis en esa conexión con la naturaleza. El científico austríaco Fritjof Capra destaca que la ecología y la espiritualidad están conectadas de manera fundamental, porque la conciencia de la ecología profunda  es al final la conciencia espiritual. Ken Wilber por su parte ha abordado en profundidad ese nexo tanto en su libro Sexo, Ecología y Espiritualidad como en una Breve historia de todas las cosas.

La práctica del mindfulness incluye ejercicios que nos lleven a contemplar ese vínculo tan esencial con la naturaleza; tocar la tierra, es uno de ellos. Me encanta este ejercicio porque además de resaltar ese vínculo con los ecosistemas,   también pone énfasis en nuestras raíces, lo que nos lleva a considerar a nuestros ancestros, nuestro lugar en el mundo, las generaciones a las que dejaremos este planeta.  Para ello, nos sentamos directamente sobre la tierra, tocándola con nuestras manos con la inocencia de un niño, dándonos cuenta que en la tierra también están los acuíferos, que de alguna parte de ella brotan los manantiales. Respiramos y sentimos la estabilidad que nos da, y la posibilidad de descargar en ella nuestras emociones. Podemos formar figuras mezclando tierra con agua y darnos cuenta de su maleabilidad, de nuestra capacidad para cambiarla. Podemos reverenciarla colocando nuestra frente directamente sobre ella y culminar conectando con la gratitud de contar con una tierra pródiga en tantos frutos, paisajes, cuevas, montañas…

 


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MINDFULNESS EN FEMENINO: UNA NUEVA EXPERIENCIA CADA DÍA

La vida nos ofrece a diario miles de oportunidades para tomar conciencia del momento presente y cambiar la perspectiva, para darnos cuenta de la trascendencia de los detalles a veces ignorados, de lo afortunados que somos por tener un techo y una mano amiga, de la hermosura de la naturaleza y su perfección o lo importante de sus funciones para nuestra vida; incluso nos da la oportunidad de hacer un viaje de descubrimiento hasta la raíz de nuestras emociones y hábitos, entre otras tantas cosas.  En el caso de las mujeres, esta experiencia puede ser muy rica y variada, simplemente dada nuestra naturaleza cíclica.

La práctica del mindfulness o la conciencia plena nos permite desarrollar esa introspección que va más allá de la conversación perenne de nuestra mente ordinaria, del divagar por diversos escenarios reales o imaginados, de enlazar aleatoriamente recuerdos, tareas, deseos, preocupaciones… Y en ese estado de presencia diferente que logramos Sigue leyendo


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LA PRIMAVERA ES PERFECTA PARA LOS ZUMOS DE VERDURAS

Estos días de luz primaveral en el hemisferio norte son hermosos. Le contagian a uno la energía del florecer. Aunque en Pamplona siempre viene bien una bebida caliente por las noches, la temperatura en estos momentos es ideal para uno de esos zumos verdes cuyo efecto nutritivo, desintoxicante y alcalinizante les ha hecho tan populares. Además, permiten Sigue leyendo


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MINDFULNESS EN TIEMPOS REVUELTOS

A principios de este año había asumido el reto de escribir en el blog al menos una vez a la semana, y con mucho entusiasmo lo logré el primer mes. Sin embargo, la vida toma rumbos inesperados, unos gratos y otros no. En un en un instante se desata una catástrofe natural, un conflicto, se escapa una vida, se trunca un sueño… confirmándonos que no estamos al mando de nada… Retos inconmensurables ante los que hace falta que hagamos acopio de nuestra mayor fortaleza espiritual, de todas las herramientas a nuestra disposición para superarlos, porque ello redundará en pro de nuestra propia transformación. El poeta y dramaturgo inglés Christopher Fray en “Un sueño de prisioneros” decía “Gracias Dios que nuestro tiempo es ahora, cuando tenemos que hacer frente al mal en todas partes. Nunca nos dejará hasta que demos el salto más trascendental que nuestra alma haya dado jamás. Los asuntos son ahora del tamaño del alma”. Él se refería a la guerra, afirmando que en esos momentos se requerían cualidades más poderosas y sabias como la caridad, la bondad o el pacifismo, en vez de la rabia o conocer de estrategia.

Pero esos asuntos del tamaño del alma generan un caudal de emociones que es importante expresar, reconocer, aceptar y procesar. Tal vez las responsabilidades laborales, familiares o de otro orden nos obliguen a seguir adelante guardando el equipaje de sentimientos; algunas veces por convencionalismos sociales se opta por no demostrar dolor, conmoción, angustia o desasosiego; pero ese espacio y tiempo para ir dentro de nosotros y reconocer lo que sucede en nuestro interior es fundamental porque las emociones no expresadas se alojan en algún lugar de nuestro cuerpo causando más dolor, enfermedades o simplemente esperando hasta que la última gota derrame el vaso y entonces devenir en un tsunami emocional de consecuencias impredecibles.

Por eso después de un mes tratando de centrarme en apoyar a mi cosmic_light_11___Marina Petromadre y mis hermanos en ese tránsito tan difícil que ha supuesto la inusitada partida de mi hermano menor y darle luz para acelerar su tránsito a otras dimensiones, el regreso a casa ha sido como experimentar el reencuentro con mi propio dolor, con la incomprensión de una realidad social que ha derivado en esa alta probabilidad de perder la vida en manos de la delincuencia, como lo hicieron con Daniel,un joven lleno de vida y de sueños en los que además nos involucraba a todos con su cautivante energía, o por el hecho de dejar parte de mi familia en un país que enfrenta en estos momentos una situación muy compleja que ha cobrado la vida de otros tantos jóvenes. El duelo tiene esas cosas, a veces crees que ya has aceptado la realidad y de repente se abre un abismo de nostalgia que nos recuerda que parte de nosotros también se ha ido en esa relación interrumpida.

En esos momentos me consuela saber que los relatos de personas que han experimentado experiencias cercanas a la muerte son muy hermosos y nos hablan de un suave tránsito hacia la luz; y cuando aparece de nuevo la sensación de injusticia o dolor convertido en lágrimas echo mano de la práctica de la conciencia plena, el mindfulness, para verlo de cerca, reconocerlo yexpresarlo, sentir de donde proviene y cómo se disipa. Oxigeno mis pulmones y mis células con chispas de vida, recordando cuan efímera es y la importancia de vivir aquí y ahora. Aprovecho para respirar con olor a rosas y bergamota para que llegue a mi cerebro ese consuelo y estímulo que necesito para retomar mis actividades. Huyo de la victimización y me refugio en la capacidad de transformación que tenemos los humanos, de regeneración, en el amor de mis seres queridos cuyo apoyo ha sido fundamental, reconozco la bendición de contar con tantos buenos amigos que me han expresado su afecto de mil maneras, que me han acompañado.

large_Misty_wisteriaEn el silencio interior me doy cuenta hasta donde llega la aflicción y la disuelvo en el recuerdo de su risa, mientras mis ojos buscan el rayo de sol que se insinúa entre las nubes. Y cuando mi mente se resiste entonces echo mano de mi cuerpo para que me ayude, adopto una postura erguida y me ocupo de las tantas cosas que aún no habían recibido mi atención; plasmo algunos trazos sobre el lienzo… Toma su tiempo reconectar con la fuerza que nos mueve y nos hace asumir una actitud expansiva, positiva. Cada quien tiene su ritmo. La meditación me ha ayudado a adoptar esa actitud receptiva para que la Luz Divina pueda suavemente ir calmando el sufrimiento, tiernamente suturando las heridas, dulcemente penetrando en cada una de nuestras células limpiando la congoja, apreciando los primeros brotes de la primavera, la alegría que deriva de una sonrisa, una reflexión que te aclara el entendimiento o un comportamiento que te llena de esperanzas. Allí ha reposado mi alma muchos días regodeándose en cada detalle, en cada sensación, poniendo toda la atención en cada señal, en cada destello que irradia mi corazón, en el poder que fluye desde dentro y que me inspira la confianza necesaria en que puedo ir dando pasos en el camino hacia mis propios sueños.

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La imagen destacada es de Alasdair Urquhart, mientras que Cosmic Light es una obra de Marina Petro  y Misty Wisteria es de Rachel Mc Naughton.


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Transitando los ciclos desde la conciencia plena, la gratitud y el compromiso Parte II

Diez de enero, ya pasaron las festividades navideñas, se fueron los reyes, los niños comenzaron el colegio y nosotros retomamos nuestras actividades. Comenzamos un nuevo año lleno de expectativas, deseos, seguramente algunas resoluciones… Confiemos en que vamos a mantener el entusiasmo, la alegría y el compromiso con nosotr@s mism@s para perseverar en eso de vivir nuestros sueños, en dar cada paso con confianza, con determinación, tomando plena conciencia de la base de la que partimos y agradeciendo las bendiciones con las que contamos, decididos a deshacernos de aquellos hábitos o pensamientos que nos desvían de nuestros objetivos, pero al mismo tiempo siendo compasivos con nosotros mismos y con los demás, atendiendo a nuestro cuerpo; y dándonos la oportunidad para recomenzar o renovarnos en cada fase sin tener que esperar a un nuevo año.

Hay quienes prefieren la organización, un plan específico; otros sueñan de manera más libre y lanzan su intensión al Universo y se desligan del resultado. En ambos casos es preciso estar atentos, en el primero para hacer los ajustes necesarios al plan y en el segundo para recibir las señales. Ello no tiene que ver sólo con circunstancias externas sino también con lo que sucede dentro de nosotros mismos. Tomar conciencia de nuestros propios ciclos, por ejemplo, nos permite fluir con mayor naturalidad, comprendiendo que algunas veces nos sentiremos plenamente involucrados y activos con esas resoluciones que nos hemos planteado, esos sueños que aspiramos materializar, mientras en otros momentos necesitaremos tomar las cosas con un ritmo más suave, tomarnos una pausa si es posible, aprovechando esos días para hacer otro tipo de tareas que requieran menos energía física pero más intuición y claridad, o incluso permitirnos revisar nuestras metas.

Lo importante es la intencionalidad que subyace en esos objetivos, la esencia personal que impregna esos sueños que nos guían, la posibilidad real de ser la mejor versión de nosotros mismos, y de lograr cosas que ni siquiera habíamos imaginado. Ello nos retrotrae cada instante al presente: respirando y alimentándonos consciéntemente, manteniendo la ilusión y la sonrisa en el corazón sin esperar que pase la tormenta, agradeciendo lo que tenemos tanto en lo material como en lo relacional, los talentos, la creatividad, la energía, el apoyo de la naturaleza y de toda la red que nos hace recomenzar si nos damos cuenta que algo no funciona, encontrando la bendición en situaciones que se consideran como negativas, colmando de amor cada cosa que hacemos o decimos, respetando a la naturaleza, a los demás seres vivos y a nuestra naturaleza interior también.

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En el caso de las mujeres es un tema que está siendo debatido, investigado y revalorizado desde hace varias décadas mientras en el caso de los hombres se están realizando investigaciones científicas que permitan determinar la causa de las variaciones hormonales en los hombres que algunos consideran igualmente cíclicas. En su libro traducido al español como Momentos Óptimos de la Mujer, Miranda Gray nos invita a aprovechar las potencialidades de nuestro ciclo menstrual para alcanzar nuestros sueños, ser exitosas en el trabajo y crear bienestar de una manera singular, femenina. Sugiere que nuestros planes tomen en cuenta las cualidades que se potencian en las distintas fases por las que atravesamos cada mes, sus implicaciones mentales, físicas y emocionales. Contrariamente a la percepción generalizada de unos días molestos en nuestras vidas- aunque es verdad que puede ser muy doloroso y yo puedo dar fe de ello- son varias las voces que nos advierten sobre la importancia de respetar nuestros ciclos y apreciar sus dones. Incluso desde el mundo científico hay quien comparte esta visión, como es la ginecóloga americana Christiane Northrup .

De lo que se trata pues es de aprovechar esa sabiduría para no quedarnos atrapadas en la planificación ni en las expectativas de los demás, sin desconectarnos del cuerpo y sus necesidades, conociendo cada vez mejor nuestro cuerpo, atendiendo a sus necesidades. Aprovechemos la potenciación de nuestra intuición, del mundo subconsciente de algunos días, las capacidades relacionales, la energía, la creatividad, la expansividad de otras. Incluso si ya no tenemos ciclos, mantenemos una energía femenina de gran potencia que podemos aprovechar. Las bendiciones del útero pueden ayudar a sintonizarnos con esas energías, al contribuir a rescatar nuestro poder interior y mejorar nuestras relaciones. La práctica constante de la meditación ha sido para mi otra de las herramientas clave para adentrarme en ese mundo interior, encontrar la luz y la fuerza creativa, la motivación para crear, y al mismo tiempo saber que hay días en que sólo me apetece contemplarla en la mayor quietud y extasiada en la perfección de la naturaleza que nos despierta cada mañana, que nos permite renovar nuestras células o que cada mes nos prepara para la creación o la renovación. Sin embargo, se pueden utilizar otras herramientas o anclas como las afirmaciones, o las frases que nos colocamos en lugares estratégicos para recordarnos la belleza de cada fase del ciclo. 

Me gusta pensar que cada día representa una nueva oportunidad que podemos vivir desde la actitud del principiante, como se dice en meditación, la inocencia de un niño que acaba de recibir como regalo una serie de plastilinas y está maravillado con los diferentes colores y las infinitas posibilidades de crear que tiene entre sus manos, y sin pensarlo, sencillamente jugando con los colores, explora sus combinaciones, construyendo figuras, mejorándolas luego o cambiándolas, sin que necesariamente se parezca a nada de lo que está conceptualizado, dando libertad a su creatividad, disfrutando siempre, sintiendo, sonriendo, ya después le pondrán un nombre.

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La hermosa imagen de la cabecera es una obra de Louisa Boyd y el arbol del útero en el que se respira esa conexión sagrada a la que me he referido es de Agnés Mateu.


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CUANDO LOS CICLOS TIENEN SABOR A TRADICIÓN

Siendo que la naturaleza no es lineal sino cíclica y que somos parte de ella, sintonizarnos con esos ciclos me parece importante y enriquecedor; aprovechando sus estadios para hacer lo que corresponde a ese momento. Cuando el tránsito por esos ciclos tiene sabor a tradición entonces la cosa toma otro cariz, otra dimensión.

Entre las tradiciones que mantenemos en nuestra familia está la de aprovechar el solsticio de invierno para hacer un balance del año, dar la bienvenida al Espíritu de la Navidad, al triunfo de la luz sobre la oscuridad, y plantearnos los sueños y metas para el próximo año, no sólo a nivel individual sino también lo que deseamos para nuestra familia extendida, los amigos y el mundo del que somos parte. Aprovechamos para reconocer nuestra responsabilidad en las situaciones que hemos atravesado o estamos atravesando, reconocemos nuestra propia sombra como parte de los retos que confrontamos, y damos gracias por las bendiciones recibidas, que son muchas. Parte de nuestro ritual particular incluye sentarnos los tres a reflexionar en voz alta sobre todo ello, y es un momento de sincerarnos, revelador de lo que hemos crecido y de las potencialidades, nos da una oportunidad de tomar conciencia de las enseñanzas que pueden haber llegado en un “envoltorio desagradable”. Lo que cada uno va compartiendo sirve para recordar otros eventos o situaciones que queremos incluir en nuestro propio balance, o entre los compromisos de canalizar nuestra energía hacia el logro de determinadas metas. Muchas veces hemos hecho esto con amigos entrañables pero esta vez fue algo íntimo y emocionante. 2013 fue un año de recuperación de la salud, de grandes aprendizajes, de armonía familiar, de indignación por la situación socio-política de Venezuela, pero también de sentir que he encontrado mi elemento, de una conexión intensa con mi esencia que me genera extraordinaria motivación y creatividad, por todo lo cual me siento infinitamente agradecida. Obviamente el plantearse sueños sin actuar no conduce a nada, por lo que hemos estado posteriormente trabajando en una planificación detallada pero flexible para poder materializar esas aspiraciones. Ello implica no solo hacer sino también ser, vivir cada uno de nuestros sueños.

Este 21 de diciembre fue especial también porque coincidió con una feria artesanal cuya preparación implicó conectarme con las artes tradicionales que las mujeres de mi árbol genealógico han sabido legarme, y añadir un poco de energía jovial para imprimir otro carácter a las creaciones. Esto me sirvió para valorar una vez más esa herencia y agradecerla. Además, en este evento conocí a gente maravillosa, creativa, y con unos corazones de oro! Fue increíble, por ejemplo, escuchar la historia de Maite Sanz, una mujer de leyes y extensa trayectoria profesional que se ha reinventado como artista plástica gracias a una creatividad que es a la vez dulce y alegre. Me emocionó descubrir que en determinadas circunstancias de nuestra vida habíamos hecho la misma reflexión, utilizando incluso las mismas palabras!!!! Hemos apostado por nuestros valores más esenciales y coincidimos en sentirnos felices de haberlo hecho -aún asumiendo los costes que ello acarrea. Maite, ahora tu también Pintas mucho en mi vidaEncontraremos ocasiones para nutrir esta amistad, compartiendo desde el corazón. 

Y es que compartir es el verbo que creo que más se conjuga en esta temporada,sobre todo cuando este tránsito por los ciclos tiene sabor a tradición venezolana. Desde esa conciencia plena de lo que hacemos en el momento presente las raíces cobran una gran significación, nos dan estabilidad, nos permiten que la copa se eleve tranquila y saludablemente, aún en otras tierras y alimentándose de otra savia… Por eso el día de Navidad honramos a nuestros ancestros haciendo hallacas en familia. 

Proceso hallacas2Preparar los ingredientes, cortar, amasar, cocinar el guiso, doblar con cuidado las hojas de plátano para que no les entre agua durante la cocción, amarrar cada hallaca como si fuese un regalo para nuestros paladares… Lo he hecho practicando Mindfulness, sintiendo cada sensación al entrar en contacto  con la harina, fundiéndola con el caldo, al lavar los pimientos y cortar la cebolla, al sentir el aroma que me traslada a mi niñez, al percibir la delicadeza de las hojas del cilantro o todo el sol que está atrapado en una pasa. Tomando conciencia del por qué  y cómo se ha ido conformando nuestra manera particular de hacer hallacas, de quién he tomado la forma de extender la masa, los secretos del guiso, el tipo de “adornos” que coloco… He repasado los recuerdos de las abuelas, mi madre, mis tías,…que mezcla de influencias regionales, cuanto amor en la alquímica forma de dar sabor a nuestra cocina tradicional! 

Proceso hallacas

Es un relato que permite a mi hijo -ahora adolescente- apreciar más nuestras tradiciones. Bueno, de hecho se convirtió en un experto en extender la masa, casi como las abuela Matesa o Tula! Por su puesto que todo esto ha sido realizado al compás de la música. Para nosotros no hay hallacas sin los aguinaldos interpretados por Simón Díaz, el Orfeón Universitario, Serenata Guayanesa, el Cuarteto en Nochebuena y, por su puesto, una selección de gaitas zulianas que nos han hecho revivir paisajes y momentos especiales. Nos hemos deleitado con el sabor y los aromas que después conjugamos con otras tradiciones aprendidas en el hermoso devenir nómada de nuestras vidas que en el invierno apetecen, como el vino caliente de los nórdicos, el té con especies al estilo de la India o el pan de jamón con harina integral.

Así llegamos al 31 de diciembre, como empujados por el viento de la fe en que cada día del nuevo año será una oportunidad para ir poniendo una piedrita más en la construcción de nuestros sueños, que como en este mundo en el que todo está interconectado más es un trabajo interior más que exterior, una oportunidad más para vivir desde la gratitud por tantos milagros sencillos de la vida que a veces pasan desapercibidos y en realidad son fantásticos, por cada instante para inspirarnos en la naturaleza y sus ciclos, cambiando, renovándonos, revitalizándonos, despertando de esa fase de otoño a la tenue luz del invierno que se va incrementando paso a paso hasta que llegue la primavera. Al menos esa es la intención. Recibimos las doce campanadas junto a un grupo de amigos a los que sentimos como parte de nuestra familia elegida, aunque sean ellos los que han elegido invitarnos entrar en sus vidas y ahora a compartir en su hogar celebrando la vida, con la alegría de ver a los chicos jugando, bailando… y siguiendo la tradición española, eso sí, acompañada con los mojitos “terapéuticos” de mi marido cubano!!!

El inicio del nuevo año ha coincidido con la Luna nueva y por tanto con nuestra reunión mensual de la luna nueva que evidentemente estuvo signada también por los balances, reflexiones de fin de ciclo e inicio del nuevo desde la conciencia plena, compartiendo experiencias y cánticos hermosos gracias a la hospitalidad y calidez de Eva Bernal. Por un momento fuimos trece mujeres y luego catorce, una coincidencia con el paso del 2013 a 2014 que no pasó desapercibida a Begoña. Ha sido muy hermoso y memorable; la energía que se creó fue muy especial y las sensaciones experiementadas con el canto africano de Marga han sido maravillosas. Sólo nos resta desear que mantengamos nuestro foco de atención, que aprovechemos esas influencias de los astros y los arquetipos de este año para vivir desde la coherencia entre nuestra mente, nuestro corazón y nuestra voluntad de acción; y que mantengamos nuestro compromiso de respetar nuestra naturaleza cíclica para alcanzar las metas que resuenan con nuestros valores más profundos.